Voz Ciudadana

A mi madre: Maternidades por decisión, no por imposición


Soy producto y resultado de una mujer extraordinaria, que decidió tenerme de manera elegida y responsable.

Desde niño me enseño a ser responsable, entregado, dar el extra para conseguir mis metas y mis sueños.

Quien sin tener una carrera, me impulso a crecer académicamente.

Sin ser activista, fue mi ejemplo de ser una persona activa y propositiva.

Sin ser espiritual, me enseño el valor del amor, ser humano, con errores y virtudes.

Ella me ha enseñado que somos nosotros, a lo individual quienes podemos construir una mejor sociedad.

Mujer persistente quien me ayudo a entender que hay que luchar, y trabajar arduamente para construir una sociedad más justa e igualitaria, y por lo tanto un mundo mejor.

Su historia, es muy similar a la de miles de mujeres que todos los días deben enfrentarse a una sociedad patriarcal, que violenta y discrimina, que no es justa, ni igualitaria.

Mujeres que han vivido bajo el yugo de una presión social, que les ha dicho que ser madre debe ser un sacrificio, sufrir, llorar, aguantar, soportar todo por sus hij@s, a cambio de nada.

Nada más cobarde y ventajoso, que llevar flores, chocolates o canciones de amor, a cambio de preservar el mito de la madre, como un mito de la omnipotencia materna, surgida del amor incondicional, de la abnegación absoluta y del sacrificio.

Como bien lo diría Marta Lamas: No se nace madre, se llega a serlo, y debemos construir una nueva forma gozosa, compartida y responsable al tener y criar hijos e hijas.

Ser madre no debe ser un sacrificio, porque es el trabajo de maternidad, más su derivado doméstico, lo que genera una desigualdad, entre hombres y mujeres.

Se estima que una tercera parte de mujeres egresadas, no ejerce su profesión, porque se han dedicado al hogar, mientras que otra tercera parte, busca trabajos menos remunerados, con menos responsabilidades, para poder ejercer otra jornada laboral: ser madres.

Para reconocer el amor materno, deberemos dar pasos firmes para ejercer maternidades y paternidades responsables.

Porque la maternidad debe ser elegida, y la crianza compartida.

El estado y la sociedad en su conjunto, debe ser garante para que ninguna mujer trunque sus sueños, cada una debe ser y sentirse libre de tomar la mejor decisión, porque estudiar, trabajar y ser madre, no deben ser excluyentes, ni darse en condiciones desiguales en relación con los hombres.

MATERNIDADES INFORMADAS

Ser madre debe ser una decisión libre, no una obligación, ni social, ni moral, ni religiosa.

Ser mujer no es sinónimo de ser madre, ello ha sido una forma de represión y violencia hacia ellas. Es una manera de reproducir la cultura opresora del patriarcado.

Se puede ser una gran mujer, sin la necesidad de ser madre, porque primero se es mujer, antes que madre (o no serlo).

La maternidad no debe ser vista como una obligación, ni como una imposición social.

Por el contrario cada una debe sentirse libre de ejercer sus derechos sexuales y reproductivos, en específico de su derecho a decidir, sobre su propio cuerpo.

La maternidad libre y elegida, es una máxima del ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos.

Es momento de erradicar un pensamiento patriarcal y conservador, que busca preservar el mito de la maternidad como destino natural de las mujeres, ejerciendo una presión social, que limita la libertad y la autonomía individual.

Creo en las maternidades elegidas, porque su dignidad no debe estar condicionada, a su capacidad reproductiva.

MASCULINIDAD Y PATERNIDADES RESPONSABLES

No es un secreto decir, que el mayor reto de este siglo debe ser la construcción de un nuevo modelo social democrático, más justo e igualitario, para ello es fundamental que sean cada vez más los hombres dispuestos a cuestionar el modelo tradicional de masculinidad.

Nos encontramos en el momento indicado para luchar por una sociedad en la que hombres y mujeres logremos compartir las mismas responsabilidades y el poder.

Ello implica que los hombres deberemos renunciar a ciertos privilegios de los que hemos gozado durante siglos y siglos de una sociedad patriarcal, construida bajo el cimiento del control y dominación.

Por eso el reto al que nos enfrentamos los hombres, es comprometernos a realizar las tareas del hogar, de formación y crianza.

El principal avance de los hombres deberá ser, hacia la construcción de una sociedad más justa e igualitaria, y esta se producirá cuando se dé el salto del discurso a la acción.

No podemos actuar de manera alevosa y ventajosa, como es el querer tener más tiempo libre, que las mujeres, al no querer asumir en condiciones de igualdad los roles de hogar y de paternidad.

Debemos cambiar el esquema social, para generar nuevas paternidades, y maternidades, basadas en la conciliación, trabajo familia.

Para construir una sociedad de derechos, más justa e igualitaria, no se parte desde las estructuras políticas y sociales, el cambio inicia desde uno mismo.

"IGUALDAD PARA LAS MUJERES ES PROGRESO PARA TODOS"

"Por una sociedad libre de discriminación y violencia"

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