Voz Ciudadana

Si discriminan, que renuncien

Es momento de dar pasos firmes en contra de los actos de discriminación, sobre todo de quienes se encuentran dentro del servicio público.

Claro debemos tener que todo acto discriminatorio, aunque no lo percibamos, va generando un clima adverso en la vida de las personas, situación que afecta el libre ejercicio de derechos y genera un esquema de desigualdad para acceder a ellos; lo cual puede orillar al aislamiento, a vivir violencia e incluso, en casos extremos, a perder la vida.

Cabe mencionar que recientemente el propio gobernador del estado de Hidalgo menciono que “La discriminación lejos de hacernos superiores nos hace inferiores. ¡La igualdad no es una dádiva, es un derecho! #CeroDiscriminacion (sic).

Y el gobierno de la república ha impulsado el Programa Nacional para la Igualdad y No Discriminación 2014 – 2018, que fue elaborado para que a través de todas sus instituciones, se respeten y garanticen los derechos humanos y se trabaje sin discriminación de ninguna índole.

Lo anterior en relación a los mensajes discriminadores de parte de una funcionaria (Martha Briones) quien aún labora en el Consejo Consultivo Ciudadano de Hidalgo, quien a través de las redes sociales vertió diferentes comentarios utilizando un lenguaje clasista y discriminatorio.

Estas actitudes no abonan al momento histórico, en el cual la sociedad y gobierno reconocen la importancia de trabajar en favor de la igualdad, la no discriminación y por los derechos humanos.

Es importante que todas y todos los que laboran en el sector público asuman el compromiso que están impulsando el gobierno estatal y federal, para erradicar la discriminación.

Lo que sucedió con la mencionada funcionaria no puede ni debe pasar desapercibido, tampoco se trata de un linchamiento mediático, pero si es importante alzar la voz, e insistir en que se deben crear los mecanismos institucionales y legales, para sancionar y erradicar la discriminación en el estado.

No podemos continuar con una dinámica en la cual se ofende y atenta contra la dignidad de las personas, y todo se resuelva con una disculpa, la mejor manera de abonar y fortalecer a cualquier gobierno, es contar con funcionarias y funcionarios preparados y capacitados en materia de derechos humanos.

Si alguna persona que trabaje en el servicio público discrimina, lo correcto es que se separe del cargo, y pueda prepararse, capacitarse y sensibilizarse, para no incurrir en actos discriminatorios dentro y fuera del servicio público.

Este espacio se manifiesta en contra de todos los dichos y actos que promuevan un trato desfavorable o de desprecio inmerecido a determinada persona o grupo.

Y de ser necesario, depurar la administración pública de aquellas personas que no tienen vocación de servicio y no se sensibilizan en la importancia de construir una sociedad libre de discriminación y de violencia.

Debe quedar claro que la discriminación se presenta cuando hay una conducta que demuestre distinción, exclusión o restricción, a causa de alguna característica propia de la persona que tenga como consecuencia anular o impedir el ejercicio de un derecho.

Algunos ejemplos claros de conductas discriminatorias son las siguientes:

 1.- Impedir el acceso a la educación pública o privada por tener una discapacidad, otra nacionalidad o credo religioso.

 2.- Prohibir la libre elección de empleo o restringir las oportunidades de acceso, permanencia y ascenso en el mismo, por ejemplo a consecuencia de la corta o avanzada edad.

 3.- Establecer diferencias en los salarios, las prestaciones y las condiciones laborales para trabajos iguales, como puede ocurrir con las mujeres.

 4.- Negar o limitar información sobre derechos reproductivos o impedir la libre determinación del número y espaciamiento de los hijos e hijas.

 5.- Negar o condicionar los servicios de atención médica o impedir la participación en las decisiones sobre su tratamiento médico o terapéutico dentro de sus posibilidades y medios.

 6.- Impedir la participación, en condiciones equitativas, en asociaciones civiles, políticas o de cualquier otra índole a causa de una discapacidad.

 7.- Negar o condicionar el acceso a cargos públicos por el sexo o por el origen étnico.

En la lucha contra la discriminación se requiere de trabajadores y trabajadoras con vocación de servicio y un alto sentido de la ética y la responsabilidad, y sobre todo de funcionarias y funcionarios que conozcan sus obligaciones en materia de derechos humanos y no discriminación.

Ya que son las y los funcionarios públicos quienes con sus acciones u omisiones pueden concretar las diferentes estrategias y acciones que se han creado, para crear las condiciones adecuadas para crear un entorno favorable para la igualdad de oportunidades y de trato, en materia de no discriminación en específico con las personas y grupos vulnerables.

Este 8 de marzo, Más acciones  y menos discursos en favor de los derechos de las mujeres.

“Por una sociedad libre de discriminación y violencia”

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