Voz Ciudadana

La discriminación, un problema arraigado en Hidalgo. I

Hablar de discriminación es hablar de algo que pensamos esta fuera de nuestra realidad social, sin embargo la discriminación es un problema arraigado y que actúa de forma silenciosa. Discriminar forma parte ya de una cultura que se ha transmitido de generación en generación, que nos obliga a erradicar este mal de inmediato si queremos paz y armonía entre los miembros de la comunidad hidalguense.

Si tomamos en cuenta que la discriminación se define como cualquier distinción, exclusión, restricción o limitación basada en raza, color, ascendencia, origen étnico o nacional, religión, condición social, creencia, preferencia política u otra que impida o dificulte el ejercicio y reconocimiento de los derechos humanos, en Hidalgo tenemos mucho que trabajar en torno al tema.

La discriminación se deriva y degenera desde la niñez, configurando conductas que se reafirman con sistemas y culturas autoritarias, donde el marco legal es insuficiente, para ayudar en la prevención y erradicación de las prácticas que se encuentran en el imaginario colectivo y en las subculturas de la población.

Democracia y Discriminación.

En los últimos tiempos se ha discutido la necesidad de implantar la democracia como la única forma de gobierno legitima, por encima de las dictaduras, los totalitarismos, las autocracias, sin embargo, solo se ha quedado en el discurso y por el contrario ha perdido ese matiz de legitimidad, al dejar fuera de las grandes decisiones a los ciudadanos y sobre todo cuando no se ha logrado el pleno respeto a los derechos humanos. Se pensó que este problema se solucionaría al darles un reconocimiento formal “contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), mediante la democratización de gobiernos y estados, a lo que aparentemente estamos asistiendo es a un verdadero retroceso global en su vigencia”.

Si bien este problema se da tanto en países desarrollados y no desarrollados, el problema se agrava en estos últimos. Actualmente podemos observar que se han ido construyendo nuevas reglas democráticas del juego político, en busca de la realización de elecciones competitivas donde los votos cuenten y se cuenten, sin embargo, esto no ha reducido la enorme brecha de desigualdad existente, por el contrario aumenta y conlleva a otro mal como es la discriminación.

A pesar de que la democracia es por definición etimológica, “el poder del pueblo”, la realidad es otra. Pues solamente a través de elecciones es como se fomenta la participación del ciudadano, haciéndolo a un lado en la toma de decisiones, considerado como un principio democrático. Además la democracia enfatiza la regla de la mayoría con la cual han justificado, diferentes formas de exclusión y discriminación.

No podemos hablar de una sociedad igualitaria, tan solo porque esté plasmada en una constitución, la ley dicta una cosa, la realidad social va trazando su propio camino. Por ello la discriminación no puede erradicarse tan sólo con la creación de leyes, necesitamos acompañarla de acciones afirmativas, como lo serían: la elaboración de políticas públicas en las cuales la ciudadanía sea sujeto y no objeto de las mismas; así como su inclusión en programas gubernamentales que incidan en la reducción de la desigualdad existente donde unos pocos tienen mucho, y muchos tienen poco o nada.

No podemos hablar de una igualdad social, cuando hay límites y barreras que impiden el libre e igual acceso a la educación; al derecho a la salud; a la seguridad jurídica; ni que decir al derecho a una vivienda digna, o a un empleo bien remunerado. De esta manera mientras se mantengan estas condiciones, nos seguiremos cuestionando las bondades de la democracia.

Discriminación en el Mundo.

Todos los días en diferentes partes del mundo, cientos de personas viven y sufren situaciones de discriminación. Por lo que se ha buscado emprender acciones globales a través de diversos tratados internacionales, que buscan prevenir y erradicar este mal silencioso, cuyas víctimas son principalmente personas y grupos sociales, quienes por sus características intrínsecas, se encuentran en condiciones de vulnerabilidad, afectando gravemente su libre ejercicio de derechos y su calidad de vida.

Por ello la Voz Ciudadana recuerda que este 19 de Octubre, se conmemora el Día Nacional Contra la Discriminación en México. Porque NO podemos dejar de luchar en “la construcción de una sociedad libre de discriminación y de violencia”.

http://twitter.com/alfreduam

www.alfredoalcala.mex.tl

www.facebook.com/alfredo.alcalamontano