Voz Ciudadana

¿Puede el INE organizar la elección local en Hidalgo?

De acuerdo a la última reforma electoral, el INE puede organizar cualquier proceso local, de acuerdo a ciertas condiciones.

En la propia Constitución Política, en su art. 41 se establece que el INE, con el voto de 8 de los 11 consejeros o consejeras, puede asumir directamente la realización de las actividades propias de la función electoral que corresponden a los órganos electorales locales.

De acuerdo a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, el INE tiene facultades especiales, de asunción y atracción

Se entiende por Asunción, la atribución del INE para asumir directamente la realización de todas las actividades de organización electoral que corresponden a los organismos locales (IEEH). Por otro lado, la facultad de Atracción, es la atribución del INE para atraer a su conocimiento cualquier asunto de la competencia de los OPLE (Organismo Público Local), cuando su trascendencia así lo determine, o para sentar un criterio de interpretación.

Se iniciará a petición fundada y motivada de al menos cuatro de los consejeros del INE, o de la mayoría del consejo general del OPLE, algo que difícilmente ocurrirá porque sería decir, por parte de cualquier organismo local, que no se está preparado y capacitado para organizar una elección.

¿ANTE QUÉ CASOS SE PUEDE PRESENTAR UNA ASUNCIÓN?

De acuerdo a la ley se debe acreditar "fehacientemente", por un lado, que existen diversos factores sociales que afecten la paz pública o pongan a la sociedad en grave riesgo en la entidad federativa, y con ello, se afecten los principios constitucionales electorales de imparcialidad, certeza, legalidad, objetividad y equidad en la contienda electoral e impidan por lo tanto, que se lleve a cabo la organización pacífica de la elección por el OPLE competente.

Otra causal, sería que no existan las condiciones políticas idóneas, ya sea por injerencia o intromisión comprobable de algunos de los poderes públicos en la entidad federativa que afecten indebidamente la organización por parte del OPLE, y que por ello no pueda realizar todas las etapas del proceso el organismo local, con imparcialidad.

En el caso de Hidalgo, de acuerdo a la ley electoral en la materia se establece que a más tardar seis meses antes del inicio del proceso respectivo, el IEEH puede pedir que sea el INE quien se haga cargo de la organización electoral. Para ello, se debe aprobar la propuesta por al menos cinco de los siete Consejeros o Consejeras Electorales.

De acuerdo a las reglas y procedimientos electorales, será complicado que se presenten casos en los cuales el INE se encargue de la organización total de una elección local.

Solo se presentarán caso aislados como el de Colima, cuya elección de gobernador fue denunciada por la injerencia de los poderes estatales. Ante ello el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), no solo anuló la elección de gobernador, además ordenó al INE a organizar la elección extraordinaria.

Es momento de avanzar hacia una profunda reforma electoral que reduzca tiempos, costos y estructuras electorales.

El PODER ELECTORAL

Si bien debemos seguir avanzando hacia la consolidación de la democracia, después de los procesos electorales del siguiente año, y previo al 2018, se deberá discutir ampliamente una nueva reforma electoral, que permita eficientar costos y procesos, aunque ello implique un debate aún más amplio entre federalismo y centralismo, entre lo nacional y lo local.

De ello surgen algunas preguntas, ¿se requiere una doble estructura electoral (nacional y local)?, ¿es necesario un doble financiamiento público a los partidos (Nacional y local)?

De acuerdo al contexto político y social, y sobre todo en la fuerte presencia de una partidocracia, es momento de construir un cuarto Poder, el Poder Electoral, que debe crearse como un contrapeso necesario, ante el Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

Si bien es un tema que merece su propio espacio, lo cierto es que debemos poner sobre la mesa, la importancia de reducir tiempos y costos electorales, y eso en gran medida se logrará con la construcción de un cuarto poder electoral, que incluya, organización, fiscalización, procuración electoral (FEPADE), protección a los derechos político-electorales de los ciudadanos, e impartición de justicia en el ámbito electoral (TEPJF).

Es decir, hoy en la práctica hay un cuarto poder electoral en México, aunque disgregado, ello genera un mayor costo y tiempo, y no abona al principio de certeza.

"Por una sociedad libre de discriminación y violencia"

Twitter: @alfreduam