Voz Ciudadana

Ni Comisión de Derechos Humanos, ni Ombudsperson en Hidalgo

En Hidalgo hay una lejanía entre la ciudadanía y su organismo defensor de los derechos Humanos, el cual debería trabajar para inhibir, limitar y cuestionar todo abuso de autoridad, cuyo portavoz debería ser su titular.

Sin embargo, en nuestro estado nos encontramos en medio de un ostracismo en materia de derechos humanos, tan grave es, que el pasado 13 de diciembre el notario adscrito a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo, José Alfredo Sepúlveda Fayad, presento su informe (del periodo, 1° de octubre 2013 al 30 Septiembre 2016), ante el congreso local y el resultado después de ver dos horas de comparecencia (más bien, dos horas de lectura), fue que solo hubo un informe de actividades, pero en ningún momento se presentó un estado real de los derechos humanos en el estado.

Por el contrario minimizó las graves violaciones a los derechos humanos, como son las denuncias por tortura y tratos crueles inhumanos y degradantes.

TORTURA EN HIDALGO ¿Y LA CDHEH?

Pese a que la CDHEH ha documentado tan solo en dos años (de octubre de 2014 a septiembre de 2016) al menos 59 quejas por tortura y tratos crueles inhumanos y degradantes, lo cuales son graves violaciones a los derechos humanos, Sepulveda Fayad, no considera que ello sea significativo en Hidalgo.

Si el titular de la comisión de Derechos Humanos en el estado no toma con seriedad este tema, que se puede esperar de otros casos.

El notario adscrito prácticamente justifico los casos de tortura, al decir que los presuntos culpables alegan tortura para obtener ventajas dentro del proceso penal.

Lo que no se da cuenta, es que por cada caso de tortura empleada como método para obtener una confesión, lo único que se provoca, es que pueda quedar en libertad, una persona que realmente haya cometido un ilícito, y de esta manera abonar a la impunidad en nuestro país.

Pero sobre todo, el notario adscrito se equivoca, al decir que denunciar todo caso de tortura, es una manera de sacar ventaja de parte de un presunto culpable, de lo que hablamos, es de que no se comentan violaciones a los derechos humanos, se trata de inhibir todo abuso de autoridad.

Y debe tener claro que los casos de violaciones graves a los derechos humanos, como la tortura, no se abaten con una plática, conferencia u obra de teatro, se combate con firmeza, con un actuar firme y decidido.

En Hidalgo se requiere de un titular que tenga conocimientos en la materia, con interés en trabajar de la mano con la sociedad civil y de los medios de comunicación.

En la entidad, son las organizaciones de la sociedad civil los verdaderos portavoces de una ciudadanía cada vez más propensa a ser víctima de un abuso de autoridad, sobre todo portavoces de los diversos grupos vulnerables, quienes por cierto, en ningún momento fueron mencionados por el notario adscrito, siendo que en Hidalgo se han realizado diversas manifestaciones en favor de los derechos de la comunidad LGBTTTI, como es el tema del matrimonio igualitario (de hecho, diversas voces, manifestamos nuestra indignación por las declaraciones de Sepúlveda Fayad, por su declaraciones, conservadores y limitadas).

Otro de los temas que ha buscado evadir son los relacionados con la interrupción legal del embarazo y el maltrato animal, en específico el tema de las corridas de toros.

Pero hay otros casos, como el tema del gasoducto de Tula a Tuxpan, o el proyecto del traslado de los jales, que más allá de estar a favor o en contra, la postura de la CDHEH, mantenerse ausente, lejos de las preguntas de los medios y de las organizaciones civiles.

Lo preocupante es que tal vez desconoce, si dichos proyectos, podrían tener algún impacto en materia de derechos humanos.

Por lo que el notario adscrito deja claro que olvida que los derechos humanos son liberales, no conservadores, que además son progresivos, es decir se buscan adquirir nuevos derechos, no perderlos.

Que su papel no es solo administrar una oficina, ni tener horario y gastar miles de pesos en alimentos, bebidas, viajes y hospedajes.

O pagarle más a su chofer, con dinero público, que a los propios visitadores y sobre todo al demás personal, quienes seguramente hacen un trabajo mayor, al de manejar un vehículo, ¿a eso se reduce la visión de un organismo de derechos humanos?

Defender los derechos humanos es una vocación, y sé es defensor de los derechos humanos, todo el tiempo. Hoy es el momento en que se requiere de una Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo fuerte, legitimada que tenga la confianza ciudadana. Es más, a ningún gobierno le conviene tener un organismo de derechos humanos palero y aplaudidor. Por el contrario trabajar de la mano de un organismo realmente autónomo, que sea un real portavoz y defensor de los derechos del pueblo, sin duda alguna, no debilita, sino fortalece a un gobierno. Hablando de derechos humanos, hasta el momento el titular de la comisión de derechos humanos, no ha presentado su declaración tres de tres) declaración patrimonial, de conflictos de intereses y fiscal). O se esperará hasta que una ley se lo pida. Esa es la diferencia entre ser defensor de los derechos humanos, y solo ser un administrador de una oficina de derechos humanos.

"Por una sociedad libre de discriminación y violencia"

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