Apuntes pedagógicos

Andrea y el Secretario

El acontecimiento que vivió la semana pasada el Secretario de Educación Pública en su visita a la 36 Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil con Andrea, niña de 8 años y estudiante de tercer grado de primaria en la escuela Club de Leones La Villa No. 2, es un pretexto para reflexionar sobre elementos que tienen que ver con la formación de los niños, la política educativa y el acto de leer, entre otros.

Andrea, atenta a las palabras que el Secretario Aurelio Nuño dirigía a los niños y jóvenes asistentes al evento, le dijo al finalizar: –No se dice ‘ler’. Se dice ‘leer’. La actitud de Andrea, al corregir al Secretario, que en varias ocasiones pronunció “ler” en lugar de “leer”, supone varias cosas, entre ellas la honestidad y sinceridad de una niña de enfrentarse al adulto y decir lo que piensa. Supone también la preocupación de que una persona con una alta responsabilidad no se dirija adecuadamente en sus discursos frente a los niños. Supone también, la aspiración que tenemos los maestros de formar alumnos críticos, analíticos y con un desarrollo de pensamiento óptimo. Tal vez la acción de Andrea, supone lo que la propuesta de modelo educativo plantea respecto a que “El desarrollo de las capacidades de pensamiento crítico, análisis, razonamiento lógico y argumentación son indispensables para un aprendizaje profundo que permita trasladarlo a las diversas situaciones para resolver nuevos problemas” (SEP, 2016).

Que Andrea haya corregido al Secretario de Educación Pública no es asunto menor, más aún cuando reflexionamos la importancia del cargo y la aspiración de que ese puesto este en manos personas con un perfil y trayectoria en el ámbito de la educación, la ciencia y la cultura. Lo anterior, nos lleva inevitablemente a rememorar a quien fue el primer Secretario de Educación Pública, José Vasconcelos, quien desde esa posición inició un ambicioso proyecto de difusión cultural en el país, con programas de instrucción popular, edición de libros y promoción del arte y la cultura.

Como Secretario de Educación Pública, José Vasconcelos, creó las misiones culturales e hizo de la educación rural una verdadera cruzada de conquista que alcanzó los más apartados rincones del país; se editaron los clásicos y se adaptaron a nivel infantil, impulso la creación de bibliotecas e inicio una gran campaña para la alfabetización. Todo en los tres años que estuvo como Secretario.

Y si, las políticas educativas que se implementen, tienen que ver con las personas. En este caso, la solvencia cultural y académica de Vasconcelos le permitió tener la visión y conocimiento para emprender una revolución cultural en todo el país. Ese es un pendiente que la política actual tiene con la educación en el país.

Andrea, con sus palabras, nos recuerda que leer mejora las capacidades de pensamiento y de lingüística de las personas. Leer aumenta la comprensión de las situaciones y enriquece nuestro lenguaje. Además, la lectura nos posibilita el diálogo pensado y nos posiciona frente a los otros y el mundo de una manera más racional.

Freire (2004) nos dice que la lectura debe ser propuesta como un acto dinámico, vivo, que permita a los estudiantes aprender la significación profunda de lo que leen. La lectura no debe convertirse en un acto de memorización y de cumplimiento de una obligación, debe ser para los estudiante una forma de encontrarse con otros mundos, con otras realidades que permitan aportar a su vivencia. El contexto de vida hace parte del acto de leer el mundo. La relación y vivencia del ser con lo que está a su alrededor le permite percibir, comprender y establecer el proceso de “lectura” de su mundo. La lectura del mundo  precede a la lectura de la palabra, de ahí  que la posterior lectura de ésta no pueda prescindir de la continuidad de la lectura de aquél”. Como profesores debemos crear una disciplina intelectual, leer siempre y seriamente, adentrándonos en los textos, para poder acompañar e impulsar el proceso de lectura de nuestros estudiantes.

Así pues, este acontecimiento entre Andrea y el Secretario, pudo ser uno más, algo banal, sin embargo, gracias a las redes sociales, nos ha servido de pretexto para reflexionar sobre la articulación y congruencia que debe guardar la política educativa con la formación de los estudiantes, en este caso con su formación en el campo del lenguaje, y más aún, en las personas que somos responsables de alguna tarea educativa.

torresama@yahoo.com.mx