Apuntes pedagógicos

La importancia de la educación rural

En días recientes, y sin dar mayores explicaciones, el Secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, anunció que entre enero y febrero se presentará la estrategia de inclusión y equidad, para que los programas de la Reforma Educativa lleguen a las zonas más desfavorecidas, e informó que se dará a conocer el plan de reconcentración de escuelas, porque de 200 mil planteles de educación básica, 100 mil concentran sólo el 14 por ciento de la plantilla escolar en localidades dispersas, con los peores resultados y la menor inversión. Indicó que con la reconcentración de escuelas, se tendrá un gasto más eficiente, y se beneficiará a los alumnos en planteles con organización completa, con educación de calidad y con todos sus profesores. (SEP, Comunicado 493, 2016)

Frente a este tipo de políticas que generan incertidumbre sobre sus intenciones y alcances, además del cuestionamiento natural de miles de maestros, académicos y sociedad respecto a la estrategia operativa para lograrlo. En este contexto, es conveniente que las autoridades educativas, fundamenten su toma de decisiones en los aportes que la investigación educativa les ofrece. En el caso de la educación en zonas pobres, marginadas, rurales, se desarrolla una educación que ha logrado grandes frutos a lo largo de su historia y que sería muy lamentable hacer a un lado todo eso en el afán de “cumplir metas y objetivos de la reforma educativa”, que a decir verdad, han sido permanentemente cuestionados, o bien, por el protagonismo político de algunos actores.

Uno de los referentes obligados a tener en cuenta, es la producción de la Red Temática de Investigación en Educación Rural (RIER), cuyo objetivo es consolidar un grupo de trabajo entre académicos y actores interesados en la educación rural, con el fin de facilitar y coordinar su interacción, cooperación y transferencia de conocimientos en torno a este tema de interés común. La Red centra sus intereses en el estudio de la educación rural en el nivel básico (preescolar, primaria, secundaria), dirigida a población mestiza e indígena, así como a los jornaleros migrantes. Una vez consolidada esta línea, se pretende expandir los intereses en etapas posteriores hacia la educación inicial, media superior, superior y de adultos.  La complejidad del campo de la investigación en educación rural se advierte en las distintas modalidades que la contienen: escuelas rurales para atender la población indígena y mestiza, escuelas rurales para educar a hijos de jornaleros migrantes, escuelas rurales multigrado o de organización completa y escuelas rurales de los tres niveles de la educación básica: preescolar, primaria y secundaria. Todas estas tienen un denominador común: la precariedad de su infraestructura, la inestabilidad de la planta docente, los limitados aprendizajes de sus alumnos,  los vacíos formativos de sus docentes, y el carácter marginal con que se ha ocupado de este tipo de escuelas la investigación educativa. En este vacío investigativo se inserta la conformación de la RIER. (www.rededucacionrural.mx)

Al respecto, es conveniente tener presente algunos referentes que nos ofrece Daniel Juárez Bolaños (2015) “Las escuelas primarias multigrado se ubican en las pequeñas comunidades rurales, donde por el reducido número de alumnos, laboran uno o pocos maestros que atienden al mismo tiempo a alumnos de varios grados escolares. Este tipo de escuelas no son casos extraordinarios o excepcionales dentro del sistema educativo nacional: conforman 43% de las escuelas primarias (INEE, 2009) y atienden a casi dos millones de alumnos en todos los estados de la República (SEP, 2006)”.

En otro artículo nos comenta “Para dimensionar la importancia que tienen las escuelas rurales en México, basta mencionar que, de acuerdo a cifras oficiales, casi un 56% de los preescolares, un 58% de las primarias, un 57% de las secundarias y un 30% de los establecimientos de media superior existentes durante el ciclo escolar 2013-2014, se ubicaban en localidades menores a 2500 habitantes (INEE, 2015, p. 66) criterio que –hay que recordar– es el que usa el INEGI para definir a una población rural. A estos planteles asisten casi 7 millones de alumnos de todas las entidades federativas del país”. (Daniel Juárez, 2016).

Recientemente la RIER publicó el libro “Educación Rural: Experiencias y propuestas de mejora”, coordinado por Daniel Juárez (2016) en el que se ofrecen experiencias de educación rural que se han desarrollado en distintos países de Latinoamérica (México, Argentina, Chile y Cuba), con la finalidad de que los estudios realizados sugieran pistas que favorezcan una mejor atención educativa a los pobladores de los espacios rurales. Y es precisamente aquí, donde ponemos el acento, la política educativa de reconcentración de escuelas tiene que partir de un diagnóstico situacional para valorar los alcances de una medida de esta naturaleza, o bien replantear la estrategia orientada a buscar mejorar las condiciones en que se ofrece la educación en estos contextos.

torresama@yahoo.com.mx