Apuntes pedagógicos

Los foros de consulta y el modelo educativo

Los Foros de Consulta Nacional para la revisión del Modelo Educativo que se llevan a cabo desde febrero de 2014 y culminarán en junio del mismo año, tienen su fundamento de realización en lo establecido en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018  y Programa Sectorial de Educación 2013 y 2018, este último contempla en su línea de acción 1.3.10 “Establecer mecanismos de consulta para revisar el modelo educativo en su conjunto para garantizar una educación de calidad”. Bajo estas consideraciones, la convocatoria a los Foros de consulta establece que “la Secretaría de Educación Pública llevará a cabo un proceso amplio de consulta para revisar el modelo educativo en su conjunto, los planes y programas, los materiales y los métodos educativos, entre otros. La revisión se realizará de la mano de los actores centrales involucrados en el proceso, analizando los rasgos principales y elementos específicos del modelo de educación básica, media superior y normal, considerando las particularidades regionales y contextos locales.” De igual manera menciona que “Se realizarán tres foros nacionales y 18 foros regionales de consulta pública, con el objetivo de recibir y analizar propuestas sobre rasgos y elementos específicos del modelo educativo, que contemple las necesidades de las regiones del país.” Para el efecto, se establecieron 6 regiones, sin dar a conocer los criterios de su integración. Hasta el momento se han desarrollado 7 foros (3 de educación media superior, 3 de educación básica y 1 de educación normal).

He tenido la oportunidad de estar presente en los Foros regionales de Toluca (educación normal) y Puebla (educación básica) y la sensación que queda, es de desaliento, incertidumbre y una gran molestia sobre el lugar que ocupa la educación en la política social del país. Quienes hemos participado como ponentes en los foros, lo hacemos, en su gran mayoría, con el propósito de aportar ideas, elementos de diagnóstico, líneas de transformación y propuestas de intervención y mejora. Así como críticas a lo establecido, a lo que desde nuestro punto de vista funciona mal, al desempeño de los distintos actores, etc. Sin embargo, para todo ello sólo se destina por participante un tiempo sumamente escaso, que va de tres a cinco minutos, sin derecho a recibir comentarios, observaciones, en fin, sin propiciar el dialogo, discusión y análisis que merece el tema educativo.

Evidentemente que todo ello nos lleva a pensar que el esquema de “consulta” está equivocado. Hay maestros, de todos los niveles educativos, que ni siquiera están enterados de ellos. Ante ello surgen interrogantes como las siguientes: ¿Cómo transitar hacia un modelo educativo diferente y mejor sin la participación de los docentes? ¿Por qué el esquema de consulta no se realizo antes de la reforma constitucional en materia educativa? ¿Por qué se obvio realizar foros estatales? ¿Por qué si la educación es motor de desarrollo social no se da un tiempo mayor para su discusión y análisis en cada Foro? ¿Por qué en las relatorías no se recupera la esencia de propuestas de los ponentes y sólo “copian” parte de las ideas escritas sin criterio alguno? ¿Son los foros sólo un espacio de legitimación de la política educativa anticipada en la reforma constitucional en materia educativa?

Aprender del pasado sin duda alguna es algo a lo que pocas veces o nunca recurrimos. En este sentido me parece pertinente recordar lo que la misma Secretaría de Educación Pública considero en la construcción de un nuevo modelo educativo en 1990 (CONALTE, 1991). Los conceptos que consideraba pertinentes y necesarios eran los siguientes:

- La concepción del ser humano.

- Las políticas, metas y objetivos de la educación.

- Los fines de la educación.

- Las características que habrá de tener la educación.

- Las características del modelo educativo.

- Las orientaciones específicas para la formulación de planes y programas de estudio.

- La concepción y valoración de la función social del magisterio.

Además para la configuración del modelo educativo se planteaba la necesidad de articular el componente filosófico (fines de la educación), el componente teórico (ordenamiento interno) y el componente político (orientación práctica) con su puesta en operación (procesos y práctica educativos). Son planteamientos que, a mi parecer, deberían recuperarse y replantear el esquema de consulta.

En síntesis, parece que los Foros se plantean en un contexto de desconfianza hacia la política educativa y a las autoridades, posterior a un mundo de decisiones ya tomadas. Si bien las temáticas propuestas son abarcativas, lo genérico de su planteamiento hace que la particularidad de las propuestas y preocupaciones se vuelva invisible y finalmente se recupere (si es que se recupera) únicamente lo que sea armónico con lo establecido en la reforma constitucional en materia educativa, es decir, lo diferente, lo alternativo, tal vez lo innovador quede nuevamente en el olvido, esperando mejores aires para su realización.

torresama@yahoo.com.mx