Apuntes pedagógicos

La formación continua y su relación con la práctica

La reforma constitucional en materia educativa de 2013 planteo como uno de sus ejes sustantivos el tema de la evaluación, particularmente el referido a la evaluación de docentes para los asuntos de ingreso, promoción y permanencia. Asociado a ello, se establecieron estrategias de acompañamiento y formación continua para los docentes con la finalidad de subsanar vacíos, deficiencias y/o fortalecer sus competencias profesionales.

El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), en su Informe 2015, “Los docentes en México” reconoce la necesidad de “reflexionar sobre la formación inicial y continua de los profesores, lo mismo que sobre algunas condiciones para la enseñanza”. Además de ello, el Informe “contiene recomendaciones de política educativa para atender los problemas detectados y avanzar en el fortalecimiento de la profesión docente”. Asimismo reconoce que los docentes son factor clave para asegurar la calidad de la educación (INEE, 2015), por ello las políticas educativas que se diseñen e implementen en la materia deberían tener como eje central el desarrollo profesional de los docentes considerando de manera integral los elementos que contribuyan a ello.

En este marco institucional, la ausencia de estudios que den cuenta de un seguimiento y evaluación de los procesos y estrategias de formación continua para docentes de educación básica e implementados para mejorar la enseñanza y aprendizaje, no ha permitido, en su momento, reorientar las políticas educativas para contribuir a un mejor desarrollo profesional docente. En este sentido, cobra relevancia la necesidad de generar mecanismos para evaluar la articulación existente entre los procesos y estrategias de formación continua y la práctica educativa y docente que desarrollan los maestros frente a grupo, directores, supervisores y asesores técnicos pedagógicos en las aulas, escuelas y zonas.

Si bien es posible reconocer que la actualización, capacitación y el acompañamiento pedagógico se han constituido en los dispositivos esenciales de las últimas reformas educativas en México, y han tenido como intención primordial mejorar la práctica pedagógica del docente, también es posible reconocer que las evaluaciones recientes, tanto de aprendizaje como de desempeño docente, muestran a partir de los resultados obtenidos, las debilidades y vacíos que los caracterizan. En el caso de la evaluación de desempeño de 2015, los procedimientos, la intención, el contenido, los momentos, etc. han sido duramente criticados por especialistas, investigadores y docentes. Una de las cuestiones más relevantes es que estos dispositivos no se corresponden con las necesidades formativas de los maestros en sus diferentes contextos, funciones y prácticas.

Es pertinente entonces, evaluar, a través de la investigación educativa, la articulación entre los procesos y estrategias de formación continua para los maestros de educación básica y la práctica educativa que desarrollan cotidianamente los docentes, directores, supervisores y apoyos técnicos pedagógicos. Además de que permitiría:

• Diagnosticar las necesidades formativas de los docentes de educación básica en el estado de Hidalgo acorde a la función que desempeñan.

• Valorar la pertinencia y relación con la práctica educativa de las propuestas y estrategias de formación continua para los docentes de educación básica.

• Aportar elementos para el diseño e implementación de políticas educativas en el campo de la formación continua para docentes.

En este sentido, la formación, actualización y/o capacitación que se proponga para los docentes, debe partir del supuesto de generar cambio e innovación en su ámbito de acción, y con ello, atender un elemento sustancial para el cambio institucional que se proponga. En este proceso, juegan parte importante los supuestos que orientan todo tipo de estrategia que se implemente. Básicamente, en lo que se refiere a una propuesta formativa de continua, se considera (o debería considerarse) lo siguiente:

• Identificación de las necesidades formativas profesionales.

• Avance teórico del conocimiento.

• Valoración de los conocimientos y habilidades de los docentes.

• Posibilidades de aplicación de los conocimientos en la práctica y contexto cotidiano.

• Valoración de la resistencia al cambio por parte de docentes, grupos o elementos del propio sistema.

• Análisis del contexto educativo y sociohistórico

Tener claridad en el diseño de políticas para el desarrollo profesional de los docentes, en términos del modelo educativo vigente, con el estudio que se pretende y los resultados esperados, es una de las aportaciones que directa o indirectamente impactarían en la mejora de la práctica educativa y por consiguiente en la mejora de los aprendizajes en educación básica. Por otra parte, se contribuye a eliminar el aislamiento docente, el individualismo, lo meritocrático y el academicismo de sus prácticas, para transitar hacia la colegialidad y autonomía profesional.

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