Apuntes pedagógicos

Los docentes de nuevo ingreso en educación indígena

La educación indígena en México ha implementado diversas estrategias para la formación de los docentes que se incorporan al servicio. Hoy en día, se les ofrece a los nuevos docentes un curso de inducción, cuya duración ha variado a lo largo de los años, desde los ocho meses hasta algunas semanas, como es el caso actual. En días pasados, tuve la oportunidad de compartir algunas ideas con los docentes de nuevo ingreso a la educación indígena, tanto de preescolar como de primaria, que sirvió de pretexto para dar arranque a su curso de inducción de tres semanas.

La propuesta de reflexión inicial que les compartí fue a partir de una interrogante: ¿Qué saberes, habilidades y valores debe poseer un docente de educación indígena que aspire a contribuir a mejorar la educación de la que es responsable? Apunte una respuesta a en tres grandes ámbitos: social, institucional y escolar.

En el ámbito social, enfatice la necesidad de reconocer que los acontecimientos sociales determinan, en el campo de la educación,  los procesos institucionales y escolares. En este sentido, es obligación de los docentes el estar informados de las reformas estructurales emprendidas en el país y de manera particular en el conocimiento amplio de todo lo concerniente a la reforma constitucional en materia educativa actual. Conocer lo referente a la reforma a los artículos 3º y 73º, así como las leyes secundarias que se derivaron de ello, les permitirá una comprensión mayor de las implicaciones, procesos, estrategias, líneas y programas que se implementen. Sumado a lo anterior, la lectura de documentos como el Pacto por México, Plan Nacional de Desarrollo, Programa Sectorial de Educación, Ley General de Educación, entre muchos otros, se constituye en una obligación.

En el ámbito institucional, pondere la importancia de que un docente de nuevo ingreso tenga conocimiento de la estructura y funcionamiento de la Secretaría de Educación Pública y de la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo, así como del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y su sección estatal. Conocer estas instancias le permitirá una movilidad con mayor sentido dentro de la complejidad que representan. Su papel como profesional y como trabajador tendrá una mejor dirección.

Por otra parte, a nivel institucional, dos elementos a los que deben poner atención especial, por lo que representan para su tarea cotidiana, es el currículum y la formación y desarrollo profesional. Respecto al currículum, se resaltó la importancia de una lectura cuidadosa del Acuerdo 592 que establece la articulación de la educación básica, particularmente en arribar a una comprensión del enfoque basado en competencias y el lenguaje pedagógico que se deriva de él (estándares curriculares, aprendizajes esperados, campos formativos, etc.). De igual manera, el conocimiento de los principios pedagógicos (de lo más relevante del acuerdo, a mi manera de ver) les permitirá la claridad de un posicionamiento pedagógico en la relación educativa con sus alumnos. Un elemento indispensable es el contenido referido a la diversificación y contextualización curricular para la educación indígena, así como los parámetros curriculares, poniendo énfasis en la enseñanza de la lengua. En esta parte, es de particular importancia que los docentes de nuevo ingreso comprendan el uso de la lengua como una práctica social y cultural, así como el sentido étnico y la cosmovisión construida en las comunidades donde trabajarán.

El otro aspecto de lo institucional, es el cuidado que se debe tener en la formación y desarrollo profesional docente. La formación y desarrollo profesional comprende procesos de aprendizaje de diversa naturaleza que hay que considerar al momento de planificar programas y dispositivos concretos de formación. Básicamente se encuentran involucrados tres tipos de aprendizajes: pedagógicos, personales e institucionales. Un programa de formación que articule estos aprendizajes, aunado a la consideración de las condiciones de trabajo docente, las necesidades y el contexto socio histórico en que se desarrolla la práctica, será más pertinente.

Por último, en el ámbito escolar, se reflexionó sobre el sentido y cualidades que debe tener una escuela en la actualidad; una escuela que responda a la nuevas exigencias curriculares y modelos de gestión que se implementen. El punto de partida entonces, es el análisis y reflexión de la práctica docente en sus distintas dimensiones, así como del conocimiento y reconocimiento de las competencias profesionales que debe poseer un docente.

El nivel de conocimiento que posea en docente de nuevo ingreso a la educación indígena sobre estos tres ámbitos, se reflejará en el papel que desempeñara en su escuela, y desde luego, reflejará su nivel de contribución a la mejora educativa.

torresama@yahoo.com.mx