Apuntes pedagógicos

Los docentes en México, informe 2015 del INEE: puntos de debate

El pasado 9 de abril de 2015, la Junta de gobierno del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), presentó e hizo entrega ante el Congreso de la Unión del  documento titulado “Los docentes en México. Informe 2015”.  El documento tiene la intención de “reflexionar sobre la formación inicial y continua de los profesores, lo mismo que sobre algunas condiciones para la enseñanza”. Además de ello, el Informe “contiene recomendaciones de política educativa para atender los problemas detectados y avanzar en el fortalecimiento de la profesión docente”.

En términos más específicos este informe: a) Da cuenta de la evolución de la planta docente y del impacto que sobre ella han tenido las distintas reformas en materia educativa; b) Precisa algunas características de los docentes; c) Describe sus condiciones laborales; d) Caracteriza la oferta de formación inicial y continua; y e) Ofrece un panorama de los mecanismos de ingreso a la profesión docente y sus resultados.

El Informe necesita de una lectura cuidadosa para comprenderlo, en la información que proporciona, sus fuentes de información y referentes para su construcción, y sus conclusiones y recomendaciones. No son pocos los que advierten, que la información que se presenta, no es más que una alineación al discurso de política educativa emprendida desde el Pacto por México (2012), y más aún, a la política de debilitamiento de la escuela pública, en este caso, a la formación de docentes y a las instituciones que tienen esta encomienda (Normales y UPN). La formación profesional de los docentes es el punto, tanto la inicial como la continua. La inversión que se ha hecho en México no ha sido suficiente, y en la mayoría de los proyectos educativos sexenales, inapropiada. Si se reconoce que los docentes son factor clave para asegurar la calidad de la educación (INEE, 2015), las políticas educativas que diseñen e implementen en la materia debería tener como eje central el desarrollo profesional de los docentes considerando de manera integral los elementos que contribuyan a ello: condiciones laborales, currículum formativo, condiciones institucionales, etc.

Si bien el Informe reconoce que la instauración del Servicio Profesional Docente  ha generado “resistencias comprensibles dadas la diversidad, opacidad y discrecionalidad de los mecanismos prevalecientes hasta antes de 2013”, no reconoce las generadas a partir de su aprobación en 2013, donde un gran número de docentes la consideran punitiva y que va en contra de sus derechos laborales. De igual forma, que no se advierte en la Ley General del Servicio Profesional Docente, los elementos pedagógicos, que deberían ser su esencia, además de que su aplicación también está plagada de incertidumbre y opacidad en sus mecanismos.

Algunas de las conclusiones y recomendaciones a las que arriba la Junta de Gobierno, particularmente las que implican a las Normales y a la UPN, preocupan por la ligereza de su fundamento, al considerar como único referente los resultados del examen de oposición a ingreso al servicio docente. Toda vez que a partir de ello, “concluyen y recomiendan” sobre el funcionamiento y misión de estas instituciones. Un ejemplo de lo anterior es cuando concluyen que “Quizá debido a las condiciones en que trabajan las escuelas normales, y a juzgar por los bajos resultados de los exámenes que hasta hace poco se aplicaban a mitad y término de la carrera, la formación que ofrecen deja mucho que desear. Porcentajes muy cercanos o superiores a la mitad de los alumnos obtienen resultados insuficientes en estos exámenes, lo que indica que no están adecuadamente preparados para ejercer la docencia”. La Junta de Gobierno están equivocados. Ellos mejor que nadie sabe, que la evaluación de una situación debe ser integral (considerando múltiples factores y elementos) y ellos sólo descansan su conclusión en los resultados del examen para decir “que la formación que ofrecen deja mucho que desear”. En afán de no ser opacos, el INEE debe esclarecer cuáles son sus referentes, indicadores y parámetros de “idoneidad”, cuáles son sus instrumentos para ello, ¿un examen de opción múltiple únicamente? ¿y la práctica cómo la evalúan? ¿y el pensamiento? ¿ y la ética? ¿y la vocación? La Junta de Gobierno recomienda que “Es urgente fortalecer la gestión organizacional y elevar el nivel de formación proporcionado por las escuelas normales y por las instituciones de educación superior, en particular por el Sistema UPN, mediante una revisión a fondo de los currículos; es necesario asimismo contar con formadores de docentes cuyos perfiles correspondan adecuadamente a las materias que imparten”, lo hace a partir de referencias estadísticas sin haber tenido un acercamiento a la vida institucional de las Normales y las Unidades UPN, para conocer sus necesidades, sus proyectos, sus programas, sin embargo, con base en los resultados de un examen, recomienda, como los son las políticas a las que responde su misión. También concluyen que “la docencia está perdiendo atractivo” sin dar referencia y análisis del embate que ha tenido la educación pública en los últimos treinta años: debilitamiento de las normales rurales, disminución de recursos para las escuelas normales, nulidad de recursos federales para el desarrollo de las Unidades UPN, apertura y avance de la educación privada en materia de formación docente, pérdida de poder adquisitivo del salario docente, por mencionar algunas. No, el asunto no es decir que la docencia está perdiendo atractivo, sino más bien cómo hacerla atractiva para México.

torresama@yahoo.com.mx