Apuntes pedagógicos

Aportes para comparar en educación

Desarrollar estudios comparativos, puede llevarse a cabo desde diversos modos y puntos de vista, la estrategia básica será la misma, pero no así los intereses que los guíen y los puntos de partida. La estrategia común es abstraer un aspecto de la realidad, en este caso educativa, y desarrollarlo como marco de referencia. Manteniendo esta variable, es posible ampliarla hacia otras dimensiones, teniendo siempre en cuenta que elementos de temporalidad, espacialidad, historicidad, etc. no permanecen constantes.

En este sentido la comparación como método científico social reposa sobre técnicas complejas o de multinivel y establece relaciones supuestas entre distintos fenómenos, variables o niveles de sistemas. Establece una relación de conexiones supuestas hipotéticamente entre variables identificadas en distintos niveles de análisis, para buscar manifestaciones empíricas dentro de varios contextos socioculturales y después relacionar esas relaciones empíricas con la hipótesis guía. Todo ello con el propósito de examinar su capacidad de generalización teórica y su poder explicativo.

Los estudios comparados de la educación en algunos de sus procesos, sistemas o instituciones, no pueden ser separados de la idea de contribuir a la organización racional de los sistemas de la enseñanza pública que siempre han sido reconocidas como punto estratégico de la implementación de políticas y sus respectivas estrategias.

La investigación en educación comparada también pudiera permitirnos adentrarnos a la complejidad del fenómeno educativo, desde la mirada de distintos procesos y actividades que se desarrollan, mostrándonos las variaciones que puede tener en los roles que se juegan y las implicaciones en los sujetos y en los procesos. A pesar de que los distintos actores saben que las prácticas educativas cambian y por consiguiente los escenarios donde se desarrolla, saben también que el cambio en ellos depende de una modificación de las estructuras institucionales.

Comparar en educación nos permitiría reconocer que el trabajo cotidiano requiere una revisión exhaustiva por parte de la autoridad educativa y comprender porque las acciones pedagógicas se desarrollan en un mundo caótico de organización escolar en el cual están inmersas. La revisión puntual de estos procesos posibilitarían un acercamiento a explicar por qué las políticas educativas no se concretan en sus propósitos esenciales y sexenio tras sexenio el diagnóstico parece ser el mismo.

Por otra parte, un sistema de evaluación de la actuación profesional de los docentes, directores y supervisores, que proporcione en forma periódica información comparable sobre los logros alcanzados por estos actores, tiene los siguientes efectos en la mejora de la gestión y calidad del servicio educativo:

• Aporta a instancias nacionales y jurisdiccionales de conducción del sistema educativo información imprescindible como instrumento para el diseño de políticas confiables de mejoramiento. De esta manera es posible evitar o atenuar los riesgos de la descentralización, evitando una excesiva segmentación del sistema educativo nacional. Se cuenta, además, con un instrumento sumamente útil para lograr una asignación más equitativa y racional de recursos.

• La devolución de información sobre el desempeño de los actores tiene un papel clave para fortalecer la responsabilidad institucional por los resultados de la gestión de las zonas y escuelas. A cada zona escolar le correspondería profundizar en la investigación de las causas y explicaciones de los resultados obtenidos, evaluando así su propia acción educativa y definiendo las acciones o proyectos de mejoramiento que se consideren pertinentes.

• En el mismo sentido, la devolución de la información acerca de los resultados de los supervisores a los profesores y directores contribuye a mejorar el ejercicio profesional.

• Produce información comparable a nivel nacional en torno a la educación, que es importante para la integración y articulación del sistema, dado que permite detectar los procesos de segmentación y diferenciación excesiva entre las distintas jurisdicciones;

• Proporciona información indispensable para la formulación de políticas compensatorias y de equidad, en la medida en que permite identificar adecuadamente los sectores del sistema en peor situación, focalizar la asignación de recursos especiales hacia dichos sectores más desfavorecidos y evaluar el impacto, en términos de aprendizaje, de las políticas compensatorias implementadas.

• Finalmente, la presentación de la información a la sociedad en general, al sistema político y al mundo académico, permite colocar el tema de la calidad de la educación en el centro de la agenda social, propicia el debate sobre las finalidades sociales esenciales atribuidas al sistema educativo y facilita la construcción de los consensos sociales indispensables para sostener un proceso de mejoramiento de la calidad del sistema educativo en el largo plazo.

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