Apuntes pedagógicos

Teorías de la sociedad y educación

El estudio del fenómeno educativo encuentra en las teorías sociales una serie de dispositivos para comprenderlo a profundidad.  El ser humano en su desarrollo no puede pensarse fuera de la sociedad, en el aislamiento completo y permanente.  Los hombres se necesitan unos a otros para su desarrollo  como seres humanos. Si partimos del supuesto de que el hombre es un ser social y la educación es uno de los vehículos para socializarlo, las ciencias sociales son indispensables para darnos pistas en la comprensión de la vida social y educativa. Para esta finalidad, es necesario recurrir a múltiples enfoques, miradas, valoraciones, comparaciones, postulados, epistemologías y planteamientos de diversas teorías, que ofrezcan un acercamiento a los modos en que se interrelacionan los seres humanos en distintas sociedades y de cómo se explica y comprenden sus procesos educativos. Para ello, apunto algunas ideas básicas e iniciales de Campbell (1985) sobre autores representativos de las principales  teorías de la sociedad.

Aristóteles considera que la sociedad humana, es una empresa ética , originada en sociabilidad natural del hombre, que se dirige a la realización, en una comunidad política, de la bondad moral y la excelencia intelectual.. autor de la “filosofía aristotélica” (naturalista y teleológica) sus ideas sirven de fundamento a una larga tradición en teoría social  que plantea que la sociedad es una expresión de y un requisito para,  el tipo particular del naturaleza o “ser” del hombre.

Thomas Hobbes, como teórico individualista, consideraba que la sociedad era un tipo de asociación contrastándolo con el modelo holístico de Durkheim. Hobbes sostiene una concepción política de sociedad y plantea que esta no es más que un instrumento que hace que el individuo se las ingenie para conseguir y poseer lo que quiera.

Adam Smith, famoso como economista,  plantea en su teoría social una combinación interesante de elementos hobbesianos y aristotélicos. Su aspecto más distintivo y original es la idea de que la sociedad , al igual que el individuo, es un sistema o máquina, cuyas operaciones no son el producto consciente de las interacciones humanas. Smith plantea que vivir en sociedad significa vivir juntos con una paz que sea suficiente para evitar la muerte, reproducir la especie y llevar a cabo las actividades económicas esenciales  para sobrevivir. Su primer prerrequisito es, por lo tanto, la justicia, esto es, algún sistema que reprima  la tendencia natural que tiene el hombre  de dañar a otras personas.

Karla Marx, considera que la sociedad humana es como un proceso en desarrollo que finalizará conflicto tras conflicto. Anticipa que la paz y la armonía serán el resultado final en una historia de guerra y revolución violenta. Sus escritos teóricos tratan de explicar más las realidades sociales existentes, y la principal contribución que hace para que comprendamos la sociedad se basa en su análisis de las causas económicas del conflicto social y los modos en que la clase dominante que existe en cada sociedad lo contiene y suprime antes de dividirse en nuevas formas de la vida social.

Emile Durkheim, con sus aportes se marca la aceptación de la sociología como una ciencia académica autónoma, en la idea de una ciencia de la sociedad que contribuye a la solución de problemas morales e intelectuales de la sociedad moderna.  Durkheim es un ejemplo extremo de teórico holista. Para él, la sociedad es un fenómeno esencialmente moral o normativo, que tiene que ver con la reglamentación de la conducta individual a través de un sistema impuesto o externo de valores obligatorios  y reglas.

Max Weber, sin rechazar la búsqueda positivista de las explicaciones causales, sitúa el concepto de la acción individual significativa en el centro de su teoría de la sociedad. Para Weber el rasgo distintivo de las relaciones sociales es el hecho de que éstas tienen sentido para aquellos que participan en ellas. Cree que lo complejo de las relaciones sociales puede hacerse solo inteligible cuando se consiguen comprender los aspectos subjetivos de las actividades interpersonales de los miembros de esa sociedad. Es, por lo tanto, a través del análisis de los diferentes tipos de acción humana como alcanzamos el conocimiento de la naturaleza y variedad de las sociedades humanas.

Por último, Alfred Schutz  ejemplifica muchos de los temas que subyacen el ámbito de los enfoques recientes menos tradicionales para el estudio e la sociedad, tales como el interaccionismo simbólico y la etnometodología. Schutz localiza la esencia de la condición humana en la experiencia subjetiva que se tiene al actuar y adoptar determinadas actitudes hacia el “mundo-vida” cotidiano. Las capacidades humanas clave han de descubrirse analizando los elementos de la conciencia práctica en curso del hombre, el flujo constante e la acción que se dirige hacia una serie de objetivos que hace que podamos considerar la vida en términos de lso proyectos que los hombres persiguen.

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