Apuntes pedagógicos

El SNTE ¿refundación, estancamiento o retroceso?

He sostenido anteriormente que a partir de la aprobación de la reforma constitucional en materia educativa, el Sindicato nacional de trabajadores de la Educación (SNTE) debió iniciar un proceso de refundación.  Volver al origen, revisar la historia, los procesos, las prácticas, los actores, y plantear nuevas rutas y estrategias. La refundación implica entonces, empatar el proyecto sindical con las necesidades y demandas de la sociedad actual. El SNTE ha pasado, en corto tiempo, de ser un actor político protagónico a un actor desarticulado y pasivo, sin la capacidad de resolver rupturas y conflictos internos de antaño.

Es en este marco en el que resulta interesante examinar las lógicas de acción del SNTE como actor político y sus implicaciones para con la reforma constitucional en materia educativa. Penetrar en el mundo del SNTE no es una tarea sencilla. Como organización sindical conservan un estilo propio, producto de la herencia del sindicalismo tradicional y de la cultura del magisterio. Se trata de una entidad caracterizada por el corporativismo y un proyecto sindical cupular, principalmente para el posicionamiento político de los líderes y su búsqueda del poder. Este interés político sindical, gira entonces en torno a la articulación que logran los dirigentes sindicales con el ámbito político y, por tanto, en él los beneficios y las posiciones de poder constituyen objetivos prioritarios de su acción. A este tipo de interés le acompaña el interés clientelista, que otorga privilegios a cambio de apoyos y que se caracteriza por valorar la lealtad por encima de la calidad profesional. Otros, de menor escala como el interés de gestión sindical, gremialista, identitario o de revaloración profesional, son casi nulos (Loyo, 2001).

El SNTE debe refundarse y constituirse en un factor crucial de desarrollo para sus agremiados, tanto laboral como profesionalmente. Debe atender con prontitud, los conflictos y tensiones en su interior. Atender en un marco democrático y plural aquellos asuntos que tienen que ver con aspectos de tipo laboral: salarios, estatutos, convenios colectivos, regímenes de pensiones; los que tienen que ver con su participación en las políticas educativas; y los que se refieran a las cuestiones político-ideológicas.

Los trabajadores de la educación, miembros del SNTE, deben estar conscientes de la necesidad de pensar el rumbo de su organización. Un nuevo pensamiento, que se desligue de las viejas prácticas sindicales, del corporativismo clientelar y de los dogmas mesiánicos. Transitar hacia la construcción de un marco de política sindical del SNTE y educativa que permita orientar la reestructuración y configuración de un nuevo proyecto sindical. Recuperar la representatividad ante sus bases como una organización sindical que protege sus derechos y conquistas, siempre en un marco de reconocimiento a la pluralidad interna, al respeto en integración de la diversidad de expresiones y corrientes; al debate y análisis de las diferentes posiciones. En síntesis, un proyecto sindical fundado en el pensamiento crítico.

El pensamiento crítico tiene que enfrentar a las ideologías neoliberales y neoconservadoras que muestran un enorme potencial de mentir y convencer, de mistificar y desarticular, de enajenar y zombizar, de festejar el cinismo y alentar el conformismo. Pero el pensamiento crítico necesita además atender y entender todo lo que parezca un movimiento alternativo, todo lo que entre nosotros se manifieste como lucha contra el neoliberalismo, contra la desnacionalización, contra la privatización, contra la democracia electoral mutilada por la modernidad salvaje y el globalismo mafioso o elitista, que son lo mismo. El pensamiento crítico necesita plantear el problema de la alternativa con mucha más profundidad que en 1968. (Pablo González Casanova, 1999).

Un proyecto sindical en este marco, sólo será posible si genera una cultura sindical y política propositiva y participativa; que impulse la intervención directa y permanente de la base trabajadora en los asuntos de la organización; que promueva el diálogo razonado y la construcción colectiva de ideas. Para iniciar la refundación del SNTE es necesario reconceptualizar la idea de sindicato, verlo y concebirlo como un medio para el desarrollo de sus militantes en múltiples dimensiones. La refundación es una vía, las otras el estancamiento o el retroceso. O si quiere ser más drástico, la desaparición.

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