Apuntes pedagógicos

Políticas para la profesionalización docente

Las reformas educativas implementadas en América Latina en por lo menos las tres últimas décadas, se han caracterizado de manera particular por la introducción de cambios institucionales; por la adopción de sistemas para medir e impulsar la calidad; por instalar nuevos modelos y dispositivos de evaluación de resultados del aprendizaje; por cambiar modelos curriculares; por mejorar las capacidades de gestión y ofrecer incentivos a los maestros; entre otras estrategias y objetivos, siempre con el propósito de hacer más eficientes los sistemas educativos. Sin embargo, las políticas implementadas y los esfuerzos institucionales no han servido para garantizar un desarrollo educativo sostenido para los países de la región. Las realidades educativas, por su complejidad, son difíciles de transformar, y hoy en día, se advierte que persisten escenarios que evidencian el escaso o nulo avance en materia educativa.

En este contexto, una cuestión que enfrentan las políticas públicas en materia educativa, tiene que ver con la formación, profesionalización y desempeño de los docentes. En cada diagnóstico que se elabora al respecto, se señalan las debilidades y se advierten las posibles fortalezas, entre las que destacan: las condiciones laborales, la formación inicial, la formación continua y la gestión institucional. El asunto esta entonces, en cómo transitar hacia una verdadera profesionalización de los docentes con políticas que no sean repetitivas sino más sistemáticas y que den continuidad a los procesos.

Recuperado de la Base de Datos Mejores Prácticas de Política Educacional y Reforma Educativa de PREAL, Denise Vaillant y Cecilia Rossel (2004) nos sugieren una serie de políticas y acciones para avanzar en la profesionalización docente, que apuntamos a continuación.

Políticas para mejorar la situación laboral de los docentes

• Construir un entorno “profesional” que mejore la capacidad del sistema educativo de retener a los maestros y profesores en la docencia y que estimule la elección de la profesión docente como primer opción de carrera

• Fortalecer el reclutamiento de candidatos a la docencia

• Impulsar modalidades de promoción dentro de la profesión docente que eviten que el sistema de ascensos aleje al docente del aula.

• Otorgar incentivos para trabajar en zonas desfavorecidas.

• Aumentar la capacidad de atracción de la docencia a través de diversos tipos de estímulos, no solamente materiales por la realización de la tarea sino que comporten recompensas propias de la profesión

• Promover estrategias de participación y negociación gobiernos-sindicatos que permitan avanzar en la profesionalización.

Políticas para mejorar la calidad de la Formación

• Aumentar el nivel académico exigido para la formación inicial de docentes.

• Disponer de un marco referencial con una base de saberes teóricos y prácticos que necesita el docente para enseñar.

• Repensar la formación inicial y en servicio de docentes tomando a la escuela como telón de fondo, para contribuir a superar la tradicional disociación entre formación y práctica.

• Constituir una base de experiencias exitosas en el  ámbito de la formación docente.

• Incorporar procedimientos de selección rigurosos a fin de contar con formadores que respondan eficazmente a los nuevos requerimientos de la formación docente.

• Transformar las Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación en estrategias que favorezcan aportes a la formación y el desarrollo profesional docente

Políticas destinadas a consolidar y mejorar la evaluación docente

• Establecer marcos referenciales que presenten indicaciones respecto a la docencia requerida para obtener aprendizajes de calidad a lo largo de toda la carrera docente.

• Consolidar dispositivos de evaluación que permitan generar pensamiento crítico sobre las prácticas docentes.

• Pensar modelos alternativos de evaluación docente basados en el concepto de carrera profesional.

• El diseño y la implementación de sistemas nacionales de evaluación docente debe realizarse gradualmente.

• Las propuestas de evaluación docente deben privilegiar metodologías globales que permitan apreciar los niveles de competencia para el ejercicio de la docencia.

• Para que los esquemas de evaluación docente puedan mejorar los sistemas educacionales, hay que modificar en forma paralela las estructuras de carrera docente.

torresama@yahoo.com.mx