Apuntes pedagógicos

Mejora de la eficacia escolar

La investigación educativa sobre las escuelas nos dice que los resultados que las escuelas obtienen depende en gran medida del colectivo de docentes del centro escolar y de los vínculos que construyen entre ellos, es decir, finalmente son los docentes de una escuela los que, en términos prácticos, construyen las formas en que enfrentan su tarea de enseñar. Lo anterior se juega en términos del contexto formativo real en que desarrollan su práctica. Entre lo instituido y lo instituyente.

En este sentido cobra importancia recuperar cómo es que los docentes y sus colectivos han enfrentado su tarea y que va mas allá de los procesos de enseñanza y aprendizaje y entronca con  aspectos organizacionales, administrativos y de gestión. De manera particular, la propuesta para el desarrollo de los colectivos escolares hoy en día se ha ligado a la construcción del proyecto de mejora escolar, el cual debemos reconocer dentro del paradigma de la eficacia escolar. Aquí algunos antecedentes.

El proyecto de mejora de la eficacia escolar es resultado de la fusión de dos tradiciones de investigación que inician a finales de los años 70: el de eficacia escolar y el de mejora de la escuela. De acuerdo con Creemers (S/F) los primeros estudios sobre eficacia datan de 1979 en los E.U. e Inglaterra. Una “segunda generación”, se ubica a finales de los 80´s igualmente en Inglaterra, E.U. y se registran otros en Holanda. Hong Kong y Noruega. Con respecto a los estudios sobre mejora de la escuela Hopkins asienta que una primera generación de estudios se ubica en los años 60´s siendo el énfasis la “adopción de materiales didácticos que mejorara el trabajo sobre el currículo. Una segunda fase  se ubica en los 70´s que a decir del mismo autor  “fue esencialmente una fase de documentación del fracaso, es decir, del fracaso del movimiento de reforma del currículo para influir en la práctica. Una tercera fase fue en los 80´s al que se califica como una fase de éxito porque fue el periodo más productivo en investigaciones y publicaciones, centrados básicamente en los procesos de cambio en las escuelas. Una última fase de investigación sobre mejora de la escuela se inicia a mediados de los noventas cuyo interés esta puesto en la gestión del cambio en la escuela (Hopkins, s/f).

En este recorrido histórico, también es posible advertir elementos de diferenciación en lo metodológico, (eficacia  vinculado al producto y a lo cuantificable; mejora vinculado al proceso y a aspectos cualitativos); en lo teórico (eficacia relacionado con teorías psicopedagógicas y mejora relacionado con teorías sociológicas de la vida cotidiana, filosofía práctica y últimamente con teorías antropológicas); y en lo epistemológico (eficacia preocupado en producir conocimiento sobre la enseñanza y el aprendizaje y la mejora preocupado en generar cambios positivos en las escuelas); algunos notaron posibles complementariedades. Al respecto. Murillo (2004) apunta que “Las primeras voces indicando la necesidad de una colaboración más estrecha entre esos dos movimientos teórico-prácticos datan de principios de los noventa y se multiplican a lo largo de toda esa década”.

En efecto, en varios países se dio el caso de varios proyectos que notaron la necesidad de esta fusión, entre ellos E.U., Canadá e Inglaterra. Fue justamente en Inglaterra donde el Consejo Británico de Investigación Económica y Social patrocinó, en 1993, un programa de congresos y seminarios para los profesionales de los dos campos de eficacia y mejora, explícitamente dirigido a hacer posible el establecimiento de vínculos entre ellos. Reynold (2000) destaca la necesidad de la fusión por dos razones: 1.- La mejora de la escuela permite localizar los factores que hay que cambiar dentro de la escuela y el aula para mejorar procesos y resultados y 2.- La eficacia puede proporcionar el conocimiento de lo que hay que aplicar para mejorar esos procesos y resultados.

El resultado de esta fusión es el movimiento de Mejora de la Eficacia Escolar (MEE) que es definido como: Un proceso de cambio sistemático y continuo de un centro docente para alcanzar determinadas metas educativas de una manera más eficaz a través de la identificación, reformulación y optimización de los elementos fundamentales del centro y su interrelación, que es desarrollado desde el centro y apoyado desde el exterior con la implicación de la mayoría de los agentes que forman parte de la comunidad educativa (Muñoz, 2000)

En este nuevo paradigma se intenta combinar procesos con resultados, la interrelación de factores relativos al centro escolar para la obtención de resultados satisfactorios. Procesos que se refieren a dos cosas: los elementos relevantes en un movimiento de cambio de las escuelas y la forma en que estos elementos se interrelacionan para generar dicho movimiento hacia el cambio, es decir, la organización y gestión de estos elementos. La eficacia se refiere a que dicho cambio se exprese en mejores resultados educativos.

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