Apuntes pedagógicos

"Mátenlos y Después Veriguan" o la Reforma Educativa al Revés

Una de las cuestiones que no considera la reforma constitucional en materia educativa es la referida precisamente a la educación. Siguiendo a Oszlak y O´Donnell (1981) planteo aquí la “cuestión” como “un asunto socialmenteproblematizado”. Para ser preciso: se llevó a cabo una reforma en materia educativa sin problematizar el asunto de la educación. Los referentes utilizados para ello fueron: resultados de las pruebas estandarizadas; la visión diagnóstica de la iniciativa privada (Mexicanos Primero, Televisa, TvAzteca); las demandas de la OCDE; la criminalización de la protesta social de los maestros; entre otros, alimentados y ofreciendo un sentido equivocado a través de una sistemática estrategia mediática. El resultado: una reforma constitucional con un sentido laboral. ¿Y lo educativo? ¿qué se reforma de lo educativo? ¿qué se reforma de lo pedagógico? ¿qué se transforma de los modelos de formación docente? ¿y la práctica docente? ¿la gestión? ¿el aprendizaje? ¿la enseñanza?

Fundamento el sentido laboral de la reforma en el reconocimiento de la multiplicidad de lo que se ha legislado y normado hasta el momento: la modificación a la Ley General de Educación; la Ley General del Servicio Profesional Docente y su consecuente armonización con las leyes estatales de educación (por cierto, sin debate alguno); la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación; Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley de Coordinación Fiscal y de la Ley General de Contabilidad Gubernamental, en materia de financiamiento educativo, expresadas en la creación del Fondo de Aportaciones de Nómina Educativa y Gasto Operativo (FONE); Convenios entre Secciones del SNTE y Gobiernos estatales; Convenios Marco de aplicación de la reforma entre la SEP y Gobiernos estatales; la Reforma Hacendaria; entre lo más relevante. Lo educativo, lo pedagógico, sigue pendiente.

Reitero que la lógica de esta reforma no ha considerado diagnosticar, analizar y/o discutir el asunto educativo, es decir, no se han generado espacios para problematizarlo.   Al no haberlos, algunos docentes conscientes de esta situación los han generado, pero han sido insuficientes para ello. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha propuesto la discusión, ha presentado documentos para un modelo educativo alternativo. No se le ha escuchado.

Los Foros para la consulta del modelo educativo que se han venido desarrollando, nos hacen pensar en la construcción de una reforma al revés. Primero legislo, después problematizo (aún cuando el término le queda demasiado grande a los foros). Una actitud muy de época revolucionaria “mátenlos y después veriguan”, si se nos permite la analogía. En los Foros sólo se escucha, no se debate; son regionales, no locales. Aún cuando la participación de docentes interesados ha sido nutrida, el tiempo destinado para presentar sus ideas, sus propuestas, sus reflexiones, su crítica, es casi nulo, de tres a cinco minutos. Simplemente, así no se puede.

Las preguntas siguen surgiendo: ¿De qué forma se reconocen las demandas y necesidades educativas entonces, para considerarlas como cuestiones de la agenda? Retomando nuevamente a Oszlak y O´Donnell. ¿Qué lugar ocupa la educación en la política pública del presente gobierno? ¿Cómo transformar la educación de fondo, con un magisterio más preocupado porque lo “separen del servicio” que por su tarea pedagógica? ¿Cómo pensar en una mejor educación con una televisión e iniciativa privada que marcan línea de acción a la propia SEP? ¿Cómo analizar y discutir las implicaciones y consecuencias de la reforma laboral en educación con un sindicato más preocupado en salvaguardar los intereses y privilegios de su dirigencia que de sus agremiados? ¿Cómo pensar en la transformación educativa y democratización sindical con un magisterio alineado y alienado a prácticas corporativas que le someten y le impiden un pensamiento libre? ¿Cómo pensar en docentes mejor formados si no existen políticas claras para la formación y desarrollo profesional docente y un financiamiento amplio que permita el desarrollo creciente de las normales, centros de maestros y las Unidades UPN?

La cuestión educativa, entonces es un asunto que nos debe preocupar a los docentes  pero sobre todo ocupar. Es un asunto para reflexionarlo pero también para la acción. Reflexión y acción para transformar, diríamos. Comprender nuestra materia de trabajo en toda su esencia e integralidad es una obligación que tenemos. La reforma laboral en educación es un pretexto para ello. Analicemos juntos la reforma, revisemos sus implicaciones no en el presente únicamente sino en el futuro. Descubramos si esa es la educación a la que aspiramos.

torresama@yahoo.com.mx