Apuntes pedagógicos

Informe anual de la Unicef en México

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) desarrolla un trabajo con los gobiernos de los países con el objetivo de garantizar todos los derechos para todas las niñas, niños y adolescentes, sin excepción. En el marco de este esfuerzo global, sus acciones buscan contribuir al diseño de un sistema de garantía de derechos de la infancia que incluya los mecanismos de coordinación necesarios para asegurar que los diferentes sectores de atención a la infancia operen de forma coordinada y eficaz, mediante servicios de calidad y políticas integrales. De manera particular, me interesa apuntar algunas cuestiones que dan a conocer en su Informe Anual UNICEF México 2012.

2012 fue un año clave para la UNICEF México, en el sentido de colocar en la agenda nacional la necesidad de avanzar más firmemente hacia la creación de un sistema de seguimiento a las reformas constitucionales de 2011 en materia de derechos humanos y derechos de la infancia. El hecho de que en septiembre de 2012 se estableciera por primera vez una Comisión Ordinaria de Derechos de Infancia en la Cámara de Diputados, así como una Comisión Especial en el Senado, fortalece e impulsa los esfuerzos en este sentido y permite que los temas prioritarios de la niñez y adolescencia sean colocados en un lugar central del debate público.

Asimismo, la UNICEF fortaleció este año su estrategia para impulsar el desarrollo infantil temprano en el país, conformándose ésta como parte de una política pública para la primera infancia encabezada por la Secretaría de Salud a través de la Comisión Nacional de Protección Social en Salud.

Sobre la situación de la infancia y adolescencia nos dice que en México, en 2010, había 39.2 millones de niñas, niños y adolescentes entre 0 y 17 años de edad, es decir 35.2% de la población del país, de estos 19,351,565 eran mujeres (49.3%) y 19,875,179 (50.7%) hombres. Las niñas y niños de comunidades indígenas y que habitan en zonas rurales tienen mayores posibilidades de vivir en pobreza y tener un menor acceso a los servicios de salud y de educación, así como de presentar los indicadores más bajos en el cumplimiento de sus derechos. En 2010, 21.4 millones de niñas y niños, es decir 53.8% de la población menos de 18 años, se encontraba en pobreza, frente a 46.2% de la población adulta, lo que muestra que la pobreza sigue registrándose en mayor magnitud en los hogares en los que habitan los niños. De las niñas y niños en pobreza, 5.1 millones (12.8%) estaban en pobreza extrema.

Saber cuánto y cómo se invierte en la infancia es una herramienta clave para lograr que el cumplimiento de los derechos de la niñez y la adolescencia sea una realidad cotidiana. Lo anterior empieza al medir cuál es la inversión actual y cómo es utilizada. Por ello, UNICEF continuó trabajando en este ámbito, a través de acciones que dieron seguimiento y visibilidad al presupuesto público destinado a la infancia en México. En esta línea, uno de los logros más importantes del trabajo de 2012 fue que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público incorporara en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2012 un presupuesto transversal y especifico destinado a la infancia. 

Por otra parte, las acciones de UNICEF en el ámbito educativo están orientadas a apoyar los esfuerzos del país para que cada vez más niñas y niños tengan acceso a la educación y al aprendizaje desde los primeros años de vida. En este sentido, el trabajo de UNICEF en México se enfoca hacia el desarrollo infantil temprano, la inclusión y la calidad en la educación general e indígena, y la participación de adolescentes en el proyecto escolar.

Con ello, UNICEF contribuye a que más niñas, niños y adolescentes tengan garantizado su derecho a la educación, a través de acciones que impulsan el desarrollo y la estimulación en los primeros años, la creación de mejores herramientas para monitorear la inclusión y permanencia de los niños en las escuelas, mejores prácticas y materiales didácticos para incrementar la calidad de la educación, mayor conocimiento por parte de los niños sobre sus derechos, y una mayor y más activa participación en el entorno escolar tanto de las propias niñas, niños y adolescentes, como de los maestros y los padres de familia.

La UNICEF México reconoce que aún queda un largo camino por recorrer: muchas niñas y niños en México no tienen garantizados sus derechos, más de la mitad de ellos viven en pobreza, cerca de seis millones de niñas y niños están fuera del sistema escolar y tres millones trabajan. Es necesario seguir uniendo voluntades para reforzar el trabajo, tenemos que ganar la batalla contra la inequidad para que todas las niñas de México tengan las mismas oportunidades y los mismos derechos.