Apuntes pedagógicos

Formación y transformación en la UPN: 36 años

La Universidad Pedagógica Nacional (UPN) cumple 36 años en la noble tarea de la formación de profesionales de la educación. Se dice fácil pero han sido innumerables los acontecimientos que han impedido que su desarrollo institucional sea el más óptimo. Quizá el más relevante es el proceso de descentralización de 1992, donde el carácter nacional se ve resquebrajado por los vacíos u omisiones jurídicas con los que se llevó a cabo, algunos de los cuales persisten hasta la fecha y han significado limitantes para el desarrollo de las Unidades UPN en las entidades federativas.

La desvalorización de la función magisterial que se vivía en la década de los setentas, expresada en escaso desarrollo profesional, reconocimiento social y ascenso económico, fueron recuperadas por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) para demandar la creación de instituciones profesionalizadoras del magisterio. Yuri Jiménez (2003) nos refiere “Desde los inicios del gobierno de José López Portillo, se realizan intensas negociaciones y confrontaciones entre las burocracias educativas y sindical para la definición del proyecto de la futura Universidad en las que se aprecia que VR (vanguardia revolucionaria) pretende, con su proyecto corporativo, construir la Universidad del SNTE más que la Universidad del magisterio, finalmente, el 25 de agosto de 1978 JLP firma el decreto presidencial de creación de la UPN, que se pública el 29 de agosto en el Diario Oficial; con ello se funda la Universidad legalmente, con base en la imposición del proyecto “elitista” elaborado por la tecnocracia de la SEP sin considerar el proyecto corporativo de VR”.

La Universidad Pedagógica Nacional incorporó dentro de su proyecto institucional inicial varias licenciaturas escolarizadas (pedagogía, psicología educativa, sociología educativa y administración educativa), conocidas como plan 79. En este sentido, la formación de profesionales de la educación, prioritariamente el magisterio nacional desde su creación en 1978 y hasta la primera década de este siglo, y de jóvenes egresados de bachillerato, ha sido la misión que la UPN ha cumplido de manera satisfactoria. Sus distintos programas educativos (licenciatura, diplomados, especialización, maestría y doctorado) se distinguen por ofrecer elementos teóricos, metodológicos y contextuales que permiten la adquisición de una formación con mirada crítica del fenómeno educativo. Para la formación de maestros, la UPN ha considerado fundamental tomar como punto de partida su inserción socioeconómica y política, como también el conjunto de sus creencias, experiencias, prácticas y habilidades. En concurrencia con ello, el sentido innovador y de transformación ha acompañado a miles de docentes y jóvenes en el desarrollo de su práctica docente y práctica educativa. La UPN entonces, se significa y resignifica en sus procesos de formación y transformación.

En estos 36 años, la UPN ha enfrentado cambios. Los proyectos de política educativa sexenales le han dado a la UPN una posición diversa en el Sistema Educativo Nacional y en los sistemas estatales de educación, en estos últimos, la característica esencial ha sido la invisibilidad. Las Unidades UPN tienen escasa atención de los gobiernos estatales institucional y por consiguiente, su proyecto educativo no ha logrado la consolidación necesaria para su desarrollo.

En el contexto socioeducativo actual, donde parece reconstituirse la profesión docente, la UPN nuevamente se encuentra en la encrucijada de atender la formación o de articularse a la política educativa que prioriza la capacitación y actualización. Esta condición, es motivo suficiente para que la UPN replantee su misión institucional. La formación de profesionales de la educación debe ser analizada en función del contexto. Tendrá que encontrar nuevos sentidos y significados. La UPN posee grandes fortalezas que debe hacer visibles en el ámbito de la investigación, la innovación y la intervención educativa. La UPN tiene los elementos para constituirse en referente básico en el diseño de política educativa. Los 36 años de vida institucional, le dan la autoridad y personalidad suficiente para marcar el rumbo a nivel nacional y estatal en los procesos de formación y de transformación educativa.

torresama@yahoo.com.mx