Apuntes pedagógicos

La Colectividad Docente en Tiempos de Reforma

La construcción de colectivos docentes requiere de una revisión seria y cuidadosa del papel que deben jugar los maestros en estos tiempos de reforma. Uno de los desafíos más visibles para romper con el aislamiento que existe entre los docentes es la identificación de sentidos comunes en su pensamiento y acción.

Me queda claro que la colectividad docente va más allá de las reuniones sistemáticas y obligatorias de los Consejos Técnicos Escolares, homogeneizados en el tratamiento de temáticas que por la naturaleza de las escuelas deberían ser de orden particular. La configuración de nuevas realidades en la cultura escolar y magisterial, así lo exige.

La colectividad debe traducirse en el reconocimiento de personas que comparten las mismas visiones y responsabilidades; planean juntas las estrategias, toman decisiones por consenso y se coordinan para la ejecución. Todo ello sin perder el sentido social.

Des ser esto así, la construcción de colectivos docentes enfrentaría dos grandes desafíos, inherentes a todo organización humana, en estos tiempos de reforma. Por un lado, redefinir la misión del maestro y el sentido de su presencia en la sociedad. Por el otro,  y de manera simultánea, buscar nuevas formas de organización, romper las viejas estructuras que eran aptas para una sociedad rebasada y sustituirlas por formas organizativas mucho más flexibles que permitan adaptarse a entornos en cambio permanente. En esto último, es pertinente que los colectivos docentes se caractericen, entre otras cosas,  por:

*Construir un objetivo, una finalidad o una meta común;

*Ser un grupo de personas comprometidas con esa convocatoria;

*Tener vocación de trabajar en forma asertiva y colaborativa;

*Generar intereses movilizadores y de motivaciones aglutinantes;

*Construir un espacio definido por un saber-hacer colectivo, que problematice su labor, identifique oportunidades, defina acciones, evalué y tome decisiones. 

*Genere comunicación y participación democrática.

Los colectivos docentes no deben olvidarse de trabajar en red. Las redes, por sus características de  flexibilidad y agilidad, se han convertido en una alternativa a la organización burocrática vertical y ha generado espacios de resistencia a las imposiciones. En este sentido, un colectivo docente permite reorganizar el flujo de poder y de acción con mayor interacción y comunicación, removiendo las prácticas y hábitos rutinarios poco eficaces.

Construir el colectivo y trabajar en ello, implica también un cambio en las prácticas y las herramientas utilizadas con vistas a concretar la transformación educativa esperada. Amén de problematizar las prácticas, se pueden identificar algunas estrategias que posibilitan la colectividad.  Entre ellas puede mencionarse la necesidad de:

•  motivar la transformación de la cultura de trabajo,

•  estimular la capacidad de trabajar en redes de colaboración,

•  valorizar las reuniones de trabajo,

•  articular el trabajo alrededor de proyectos y

•  estimular la formación continua de los equipos de gestión. (Pozner, 1999).

A lo anterior, le sumaría la necesidad de generar un ambiente de confianza y responsabilidad. Construir un colectivo docente requiere la participación comprometida de cada uno de sus miembros. Pero comprometerse profesional y emocionalmente requiere también generar confianza en los demás miembros y la responsabilidad de todos en el desarrollo del vínculo. En las relaciones interpersonales, la confianza de unos está profundamente ligada a la responsabilidad de otros. De igual manera, el diálogo puede ser una herramienta útil a la creación de una nueva cultura de trabajo, ya que de alguna manera el diálogo horizontaliza las posiciones al asumir como supuesto que ambos interlocutores pueden aprender uno del otro. 

En síntesis, la finalidad de construir colectivos docentes en estos tiempos de reforma, es superar el aislamiento y la dependencia que arrinconan a los sistemas educativos y a sus actores a la desprofesionalización y estimular el desarrollo de una autonomía interdependiente. Para ello, el colectivo se constituye en un canal que posibilita superar la crisis escolar y educativa que tenemos.

torresama@yahoo.com.mx