Apuntes pedagógicos

Actualización docente y cambio institucional

La formación, actualización y/o capacitación que se proponga con los docentes parte del supuesto de genera cambio e innovación en su ámbito de acción, y con ello, atender un elemento sustancial para el cambio institucional que se proponga. En este proceso, juegan parte importante los supuestos que orientan todo tipo de estrategia que se implemente. Básicamente, en lo que se refiere a una propuesta formativa de actualización, se considera (o debería considerarse) lo siguiente:

•  Identificación de las necesidades formativas profesionales.

•  Avance teórico del conocimiento.

•  Valoración de los conocimientos y habilidades de los docentes.

•  Posibilidades de aplicación de los conocimientos en la práctica y contexto cotidiano.

•  Valoración de la resistencia al cambio por parte de docentes, grupos o elementos del propio sistema.

•  Análisis del contexto educativo y sociohistórico

La actualización docente tiene el propósito esencial de incrementar la eficiencia del maestro en sus actividades pedagógicas y didácticas de todos los días. No es desconocido entonces, la cantidad de recursos destinados para ello, aunque sin una evaluación seria de los objetivos, metas y resultados logrados con las estrategias de actualización desarrolladas.es importante entonces la reflexión para quienes, de una u otra forma, están involucrados en el proceso de toma de decisiones con respecto a la actualización de los docentes.

La actualización docente, como estrategia de cambio, es posible advertirla como una estrategia y espacio para conocer, analizar e informarse sobre avances en el conocimiento educativo, pedagógico y didáctico con la intención de aplicarlo en la práctica.

Abraham Magendzo y Jorge Pavez (1979) nos comparten una estrategia, un esquema o patrón de perfeccionamiento docente que parece comprender todas o algunas de las fases que se describen a continuación:

•  Fase 1: Identificación de las necesidades de cambio, realizada generalmente por parte de la autoridad apoyada por un equipo de especialistas o por grupos de élite. Podemos tomar como ejemplo el cambio del sistema curricular; en él se identifica la exigencia de elaborar programas con base en objetivos, formularlos operacionalmente, introducir métodos activos de enseñanza; sistemas de evaluación formativa, etcétera.

•  Fase 2: Motivación e información teórica sobre los cambios propuestos en nuestro ejemplo, sobre la importancia de los principios de aprendizaje implícitos en el cambio, técnicas de planificación, construcción de instrumentos de evaluación, etcétera.

•  Fase 3: Desarrollo de conocimientos y habilidades para realizar los cambios; por ejemplo, métodos y técnicas de enseñanza, sistemas modernos de evaluación, medios audio-visuales, criterios para elaborar el currículum, etc. Esto se realiza generalmente a través de cursos de perfeccionamiento.

•  Fase 4: Invitación a aplicar los conocimientos y habilidades adquiridos en la realización de actividades docentes.

•  Fase 5: Seguimiento de aplicación de los conocimientos adquiridos en los programas de perfeccionamiento docente.

La estrategia planteada, se caracteriza por su coherencia lógica, parte de la identificación de una necesidad, propone criterios y medios para responder a ella, informa e invita a su adopción y finalmente, se interesa por sus consecuencias o resultados.

Es importante reconocer entonces que todo cambio parte de una necesidad real del sujeto (individuo, grupo u organización) que motiva nuevas acciones, actitudes o conocimientos, es decir, es posible propiciar que los docentes, como sujetos individuales y de cambio se puedan conflictuar respecto a sus prácticas pedagógicas habituales, ponerlas en tela de juicio para reconocer debilidades y posibilidades de transitar hacia niveles superiores. En este proceso de reconocimiento, se cuestiona la estructura psicológica y estructura pedagógica construida, pero también se cuestiona la estructura sociológica, el sentido social de su tarea educativa.

La actualización docente que aspire a generar cambio institucional, debe ser incisiva en sus estrategias y contenidos. El cuestionamiento radical a lo que se viene haciendo en la práctica, es esencial. Sin cuestionamiento y reconocimiento por parte de los docentes, los procesos de actualización tendrán un periodo de vida corto, como lo sería el aprendizaje de los maestros, es decir, no habría apropiación ni identificación con nuevas prácticas sino más serían aprendizajes pasajeros y de moda.

Un abrazo, feliz Nochebuena y mejor Navidad.

torresama@yahoo.com.mx