El otro enfoque

Tres cargos en ocho meses

1.- Un funcionario sin suerte

El ex Contralor Municipal de Silao, Carlos Chávez Sandoval, también ex Director General del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado (SAPAS), ya tiene nueva chamba. A partir de hoy, cobrará como Secretario Ejecutivo del Municipio.

En menos de ocho meses, el funcionario estrenó tres cargos públicos.

Habrá que preguntar a la opaca Unidad de Acceso a la Información Pública, si el funcionario fue liquidado en todos sus puestos o simple y sencillamente, se movió a tantos departamentos sin goce de sueldo.

En todo caso, brincar tanto en tan pocos días, es una vergüenza profesional.

La larga lucha que dio por quedarse en el organismo operador del agua, fue una verdadera pesadilla que seguramente tendrá que borrar de su memoria y de su currículo político, donde quizás le causará más trastornos.

Ser un funcionario con tres puestos en ocho meses, no es como para presumir en los periódicos locales.

Lo cierto de todo es que Carlos Chávez, es consentido del oficialismo, se presume equivocadamente.

Un día abandonó la Contraloría Municipal, otro día asume la dirección general de SAPAS en medio de una polémica y otro día asume la Secretaría Ejecutiva con el profesor, Juan Antonio Morales Maciel, como si nada pasara.

Se trata, sin duda, de un funcionario consentido, como para cambiar de puesto, como quien cambia de zapatos.

¿Así será su responsabilidad o su seriedad en los cargos?

2.- Sebastián y sus baños de pueblo

El PAN de Guanajuato tiene prisa, bueno, en realidad, los que tienen prisa son los suspirantes a la Presidencia Municipal de Guanajuato capital. Desde hace prácticamente un mes, varios comenzaron sus preparativos.

El primero que levantó la mano discretamente fue el ex magistrado, Sebastián Barrera Acosta, quien mantiene una agenda muy apretada con eventos sociales, institucionales y hasta universitarios.

Un día da una conferencia de honestidad en la SEG, otro día atiende invitaciones con el Rector de la Universidad de Guanajuato y luego se deja ver en las calles del centro de la ciudad, con baños de pueblo.

Eso sí, el ex magistrado mantiene su postura elegante, muy elevado en sus formas y muy lejano del pueblo. Sus asesores deberían de aconsejarle que deje el portafolio y la corbata por un momento.

Aunque el panista- magistrado mantiene reuniones discretas, dicen que sus movimientos lo delatan, pues hasta su perfil en las redes sociales cambió drásticamente. Lo bajaron de la nube en que volaba.

3.- Navarro quiere estar en la nómina, municipal o estatal, pero en la nómina.

El otro que anda con todas las ganas, es el diputado Alejandro Navarro Saldaña. El legislador ya tiene en marcha un concurso de propuestas legislativas desde el enfoque ciudadano y aunque para algunos resultó una mala idea y para una buena idea, el panista está en el radar.

No importa que hablen para bien o para mal, el chiste es que hablen.

Navarro Saldaña no niega su aspiración a la Presidencia Municipal de Guanajuato, todos en el Congreso del Estado saben que lo ha dicho sin mayor dificultad y, además, es parte de sus sueños de poder.

Aunque usted no lo crea, el diputado capitalino, jura que volverá hacer el intento por conseguir la Presidencia, pero si los panistas le piden que mejor se reelija como diputado, tampoco tiene inconveniente.

¿Y si los panistas no quieren ninguna de las dos cosas?

4.- Ruth y la que sigue

La que también anda muy movida desde ahora es la ex diputada y ex candidata, Ruth Esperanza Lugo Martínez. Dicen los que saben que ella no quiere aferrarse la alcaldía, pero sueña con regresar a una diputación local o federal.

Así que, desde ahora, está más que lista para que sigue. Trae bien movido a su regidor, Guillermo Torres, quien se mueve muy bien en comunidades, donde el voto de la amiga Ruth, se mantiene a favor de ella y del color blanquiazul.

¿A poco sí?