El otro enfoque

Las ridículas multas del tribunal

1.- El PAN y su nueva fase de campaña

Hay tres aspirantes a la dirigencia estatal del PAN: Gerardo Trujillo Flores, actual dirigente; Ricardo Torres Origel, próximo diputado local y el magistrado del Tribunal Administrativo, Vicente Esqueda. Podrían pronunciarse todavía más, pero ellos son los únicos que han levantado la mano en privado y en público.

Con la mancuerna que encabezó el gobernador Miguel Márquez y el dirigente Gerardo Trujillo, es de sospechar que éste último, es quien tendría mayores posibilidades de reelegirse, aunque en realidad, quien operó en varios municipios, fue el Senador, Fernando Torres Graciano.

Torres Graciano tiene su propio candidato a la dirigencia: Se trata del magistrado Vicente Esqueda, quien tendrá que decidir el julio o agosto próximo, si su corazón late más fuerte por la dirigencia del PAN o por la posición que mantiene en el Contencioso.

Dicen que Vicente Esqueda no tiene la bendición del gobernador, lo que complica aún más su postulación, pero para el panismo guanajuatense, eso es lo de menos, salvo sí el Mandatario se cuela a las nominaciones presidenciales.

En todo caso, quien parece filtrarse en medio de la discordia, es el panista Torres Origel, quien a decir de sus conocidos, no tendría el aval de grupo de la Loma, lo que complicaría aún más su insistente postulación, además de que en la legislatura, quitaría reflectores a quien podría encabezar la coordinación del PAN. Es decir, a Torres Origel tampoco lo ven como coordinador de la fracción.

2.- ¿Y dónde ponemos a Christian Cruz?

Por lo pronto, el asunto que aún se analiza al interior de la dirigencia blanquiazul, es dónde ubicarán al fallido diputado 20, Christian Cruz. El éxito rotundo del PAN dejó sin diputación al aspirante.

Dicen los que saben que el ex secretario particular del gobernador Miguel Márquez, se perfila como candidato a la Secretaría del Congreso del Estado, en sustitución de Jorge Espadas.

Aunque no es nada definido, los blanquiazules también mantienen en sus pensamientos otro escenario, como por ejemplo, que Christian se mantenga en la dirigencia del Comité Estatal, lo que complicaría algunas cosas, sobre todo con la salida que tendrían que buscar a Gerardo Trujillo.

Lo cierto es que, tras los movimientos en los poderes, es muy seguro que el Gobernador Miguel Márquez, acuda a los ajustes de sus primeros tres años, sobre todo en áreas de oportunidad como el Instituto de la Mujer y la Secretaría de Transparencia y Rendición de Cuentas.

Ahí es donde se harían los enroques, si es que Gerardo sale del PAN o impulsan a Christian para que opere en el 2018. Difícil el escenario para el senador Fernando Torres, aunque nada complicado, si de negociar se trata.

3.- Las multas del tribunal electoral

El mensaje que enviaron los magistrados del Tribunal Electoral del Estado de Guanajuato (TEEG), respecto a la sanción que impusieron a los funcionarios que difundieron propaganda oficial durante las campañas políticas, representa un ejemplo a la impunidad.

Imponer una sanción de 680 pesos a cada funcionario, cuyo ingreso mensual es cien veces eso, es una lamentable decisión, sobre todo porque deja un antecedente grave, como violar la ley en plena campaña electoral, sin consecuencia grave aparente.

Para el 2018, si un funcionario hace campaña oficial, por omisión o por decisión, será sancionado por una módica cantidad o lo peor del caso, conseguir una amonestación pública que poco difunde el tribunal electoral, ante sus deficientes esquemas de comunicación.

4.- La firma de los consejeros

Quienes de plano no se midieron en formas, fueron los consejeros electorales del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato. Los señores funcionarios, perdonaron al diputado panista, Daniel Campos, con la burda idea de mandar los escritos al tribunal sin su respectiva firma.

El argumento que exhibieron los magistrados para desechar la denuncia en contra del legislador, se debió a un error de forma y no de fondo, es decir, los consejeros electorales no firmaron los documentos y punto. Se desechó la supuesta investigación.

Ni los consejeros ni los magistrados, mostraron el interés de trascender o al menos, de dejar un antecedente objetivo y jurídico para que estas acciones, como las de un diputado haga campaña en la tribuna, no se repita con ligereza y sin consecuencia.

En lugar de entrar al fondo del tema y debatirlo, los señores funcionarios se decidieron por la comodidad.

Así de mediocre el asunto.