El otro enfoque

Los priistas sin comité

El dirigente estatal de PRI, Santiago García López, ha entregado nombramientos para que un grupo de sus allegados, empiecen a dirigir los comités municipales, pero sin oficinas, sin teléfonos ni muebles.

Son presidentes sin comité.

En la mayoría de los casos, donde la oposición a los nombramientos es más que evidentes entre los militantes, los ungidos seleccionados han llegado a las oficinas municipales del PRI y salen sin mayor escándalo.

A varios días de los nombramientos, no hay ni habrá actas de entrega recepción.

El caso de la capital de Guanajuato, el cetemista Salvador Sánchez, ha impuesto su estilo. Un día de plano botó los candados del comité municipal y entró a la fuerza, es decir, en contra del todavía regidor José Luis Camacho.

El provisional dirigente ya tiene oficina, pero no el apoyo de su presidente municipal, ni de sus regidores, ni tampoco de algunos líderes seccionales. El líder obrero despacha con unos cuantos compinches.

En el caso de Silao, el asunto es muy parecido.

El ex dirigente municipal, el todavía regidor Juan Manuel Valencia, no ha hecho la entrega del comité porque simple y sencillamente no hay nada que entregar, y es que en el caso particular, no había ni comité ni muebles.

El resignado delegado, Víctor Manuel Rodríguez Santibáñez, despacha en restaurantes, en cafés, en oficinas particulares y hasta en su propia casa, mientras los priistas se ponen de acuerdo en la próxima dirigencia municipal.

El caso es que en la mayoría de las designaciones el escenario es similar. Los designados delegados, despachan donde pueden, con los recursos que pueden y con los apoyos que sumen.

Es un partido cuyos dirigentes deambulan sin visión alguna.

http://twitter.com/AlfonsoMachuca 

alfonsomachuca@yahoo.com.mx