El otro enfoque

No hay que politizar la academia; hay que academizar la política

1.- No hay que politizar la academia;

La frase no es mía. Es del doctor, Luis Felipe Guerrero Agripino, actual aspirante a la Rectoría General de la Universidad de Guanajuato (UG).

Luis Felipe compite por segunda vez por el cargo, tras cuatro años de encabezar la Rectoría del Campus Guanajuato y luego de su derrota frente al todavía competidor, el doctor José Manuel Cabrera Sixto.

Ambos disputan nuevamente la Rectoría General.

Su frase de no politizar la academia, resulta oportuna en tiempos de la elección interna, donde este viernes, el Consejo General de la Universidad, decidirá si los dos se consolidan como candidatos  o uno queda fuera de la elección.

Tanto Guerrero Agripino como Cabrera Sixto, están preparados académicamente para dirigir los destino de la Universidad, sólo que su política frente a toda la comunidad, los ha distinguido de manera importante.

El periodo de Cabrera Sixto, por ejemplo, se ha distinguido de escándalos en escuelas, denuncias ante Derechos Humanos, renuncias forzadas, coacciones a directivos y fraudes académicos, como el caso del Rector del Campus Celaya, que había presentado un título apócrifo.

En el campus Guanajuato, el doctor Guerrero Agripino se distinguió por mantener una política sin escándalos, sin golpeteo, muy conciliador en muchos de los conflictos, pero sobre todo, exhaustivo en la atracción de recursos para la Universidad de Guanajuato. Los estudiantes lo aprecian más que al propio Cabrera.

En los pasillos de las oficinas centrales de la Universidad, hay un reclamo discreto para que existan cambios en la Rectoría y, aunque el Rector en funciones, Cabrera Sixto, lo ha hecho en sus tiempos, quizás no le alcance para lograr los apoyos.

Mañana, el Consejo General de la Universidad se reúne para determinar el destino de los aspirantes y, por lo que se sabe, existen amplias posibilidades de cancelar la aspiración de Cabrera Sixto.

El actual rector General no sólo ha violado los acuerdos y normas internas del proceso convocado por el Consejo, sino que además, ha desafiado a la aparente mayoría que mantiene en su interior, el doctor Guerrero Agripino.

Dejarlo fuera de la competencia en este momento, significará un mensaje radical y trascendente para la Universidad, pues se convertiría en el primer Rector que dejarían fuera de la competencia por chapucerías.

Pero dejarlo avanzar en el último momento, ante la Junta Directiva de la UG, representaría un riesgo para el propio Guerrero Agripino, salvo que la intención sea esa, darle una salida decente al actual Rector.

2.- Hay que academizar la política

Mientras eso sucede, vale la pena comentar que los diputados electos del PAN visitaron el Congreso del Estado y conocieron el salón del pleno, los salones de trabajo, las oficinas parlamentarias, las administrativas y, una menos frecuente: la biblioteca.

Durante una visita guiada, varios de los diputados preguntaron la historia del recinto legislativo, pero el próximo coordinador de la bancada panista, Éctor Jaime Ramírez Barba, preguntó a la encargada de la biblioteca, le informara por favor cuántos diputados frecuentaban la biblioteca.

La empleada del Congreso se enrojeció por un momento y antes de decir la verdad, Ramírez Barba, la interrumpió para concluir en una vergüenza lo lamentable:

Los diputados no leen los libros que hay en el Congreso.

No visitan su biblioteca.

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