El otro enfoque

La lady golpeadora del PAN

 1.- Lupita Barrera y sus oscuros acuerdos

La regidora panista, Guadalupe Barrera, ha hecho mancuerna con la contralora del municipio de Guanajuato, Joanna Camacho López, cuyas investigaciones de denuncias y presuntos hechos de corrupción en la administración priista de la capital, siguen en el baúl de los olvidos.

La cercanía que mantiene con la Presidencia Municipal, le ha permito acceder a favores importantes, como el préstamo de vehículos oficiales para sus traslados, además de la facilidad para acceder a viáticos sin supervisión aparente.

Sus compañeros regidores del PAN lo saben, lo han expuesto ante sus autoridades estatales, pero hay una Barrera más fuerte en la capital que los mismos estatutos del blanquiazul que sirven para dos cosas: para nada y para nada.

La regidora se gobierna sola.

Lupita presume en el círculo rojo de su excelente relación que mantiene con el diputado federal, Luis Alberto Villarreal e incluso, se jactó de su participación en el CEN del PAN, donde fue a exhibir el caso de éxito de gestión.

La panista habría dicho que la mesa de atención ciudadana de los lunes, esa que instala frente a la Presidencia de Guanajuato, es todo un ejemplo nacional entre los ciudadanos de la capital del estado, pues le ha favorecido popularmente.

Recientemente, la regidora –bautizada en las redes sociales como “La Lady Golpeadora”- se hizo una cirugía plástica, cuyo gasto sigue bajo la sospecha. Es un secreto entre los ediles que ella hizo el cargo al seguro de vida contratado por el Ayuntamiento, pero nadie quiere ofrecer información oficial del caso.

Es todavía un misterio el origen de los recursos de cirugía plástica de la funcionaria.

2.- La Contralora se excusa por un amigo cercano

Por cierto, hoy en la sesión de Ayuntamiento de Guanajuato, la Comisión de Contraloría encabezada por el síndico, Jorge Luis Hernández, presenta un dictamen donde la funcionaria panista se disculpa por no poder investigar los presuntos desvíos económicos del ex regidor perredista, Marco Hernández.

Resulta que el Órgano de Fiscalización Superior del Congreso del Estado, hizo observaciones a la pasada administración, especialmente del regidor del Sol Azteca, a quien le pidieron regresar la exorbitante cantidad de 9 mil pesos.

Tras dos meses de permanecer la petición en el despacho de la contralora Joanna Camacho López, ésta decidió anunciar que se excusa de emprender la investigación, debido a la “estrecha amistad” que tiene con el presunto.

Se desconoce por qué la funcionaria tarda tanto en responder una solicitud oficial del Congreso del Estado, pero todos podemos supones que se trata de una estrategia como para que el presunto delito administrativo prescriba y así todos contentos.

¿Qué resolverán los regidores? Hoy en la sesión, se sabrá el desenlace.

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