El otro enfoque

El funcionario que se “hizo el loco” por dos meses

1.- Contacta a sus vecinos para los golpes

El ex director de Seguridad Pública de Silao, Nicasio Aguirre Guerrero, hundió prácticamente a su ex jefe, el ex alcalde priista, Enrique Benjamín Solís Arzola, con las declaraciones que ventiló este fin de semana, ante un juez estatal.

El ex ministerial y ex estudiante de derecho, confesó que durante dos meses previos a la agresión, Solís Arzola le insistió y le presionó para que diera un buen susto a la reportera del El Heraldo, Karla Silva Guerrero, debido a las notas negativas que publicaba a diario.

Nicasio Aguirre detalló que, cada día que reportaba las novedades de la ciudad, el ex Presidente Municipal le insistía mucho e incluso le sugirió que se apoyara con su director operativo, Jorge Alejandro Durán Fonseca, "pues él sí conocía a bastante gente mañosa".

Y así lo hizo.

En una conversación que tuvieron a través de su teléfono móvil, Aguirre Guerrero decidió compartirlo con su director operativo el plan de su Presidente y, entre ambos, habría emprendido la búsqueda de los agresores, que por mera coincidencia, se trata de vecinos cercanos al domicilio del ex Director de la Policía.

Su peor error, quizás.

Las declaraciones refieren que a todos ellos le prometieron cinco mil pesos por darles unos puñetazos a la joven periodista y pese a que tuvo la oportunidad de denunciar el asunto o de negarse a concretarlo, Nicasio Aguirre Guerrero, decidió "hacerse el loco".

Hacer el loco, según explicó, fue evadir las indicaciones diarias que durante dos meses le insistió el ex Alcalde de Silao y, debido a que buscaba conservar su puesto de Director de Seguridad, con salario mensual por arriba de los 30 mil pesos, pues decidió tolerarlo por dos meses, hasta que supuestamente, le lanzó una frase que lo confrontó con su valentía:

¿Qué no tienes huevos?

Eso no sólo aceleró el momento para planear la agresión, sino que incluso, fue determinante para buscar a los personajes de la golpiza, ordenarles dar el susto, robarse los objetos de la reportera y su empresa y quedar bien con su jefe.

Se trataba de huevos.

Y lo quisieron demostrar con un cobarde ataque a la reportera, Karla Silva, que los tiene ahora en la cárcel y con la amenaza de salir con una pequeña multa, libertad condicionada y enviar el mensaje de que, joder a reporteros, es tan simple como hacerse el loco por dos meses.

2.- El contralor en SAPAS

Resulta que el Contralor Municipal, Carlos Chávez, se apersonó ante el nuevo Consejo Directivo del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Silao (SAPAS) y aceptó, previa invitación, el nuevo cargo de Director General.

Para todos era un misterio si había renunciado previamente a la Contraloría, y aunque los enterados juran y perjuran que sí lo hizo, lo cierto es que no lo había notificado, en tanto no tomara las riendas del organismo operador del agua.

Es decir, Carlos Chávez no quiso tomar riesgo alguno.

Y es que, en un momento de crisis política, que suele pasar en el terruño, el Contralor podría quedarse como el perro de las dos tortas y, a fin de evitar eso, decidió aprovechar el fin de semana, para cabildear su llegada y su salida.

Apenas a amaneció, hubo señales de favorecer a unos y a otros, lo cierto es que la designación de Martín Valdovino como Presidente del Consejo de SAPAS y Carlos Chávez, como Director General, fue un perfecto plan anticipado.

No dude que, a estas alturas, los operadores políticos del municipio, ya hasta tengan al nuevo Contralor Municipal.

Y como todos los regidores alcanzaron espacio en el SAPAS, la designación podría concluir en unanimidad.

¿Será?