El otro enfoque

Los diputados se alejan de la paz

1.- Un periodo de bastantes desencuentros

La cordialidad de los diputados en el Congreso del Estado ha quedado muy atrás. El pacto de civilidad, buenas costumbres y paz interior, se ha borrado en todos los grupos parlamentarios, por lo que se anticipa, a partir de ahora, una guerra de "sincerotes".

Ayer los asambleístas del PAN, PRI y PVEM, protagonizaron los primeros desencuentros en las iniciativas que heredó la anterior legislatura y, sin mayor preámbulo, el PAN mostró su músculo partidario, para evidenciar lo que será el Segundo Periodo Ordinario de Sesiones.

De entrada, el diputado Ricardo Torres Origel, con especialidad en temas espinosos del parlamento azul, decidió archivar de manera definitiva la idea que traía el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), con la creación de una Secretaría de Medio Ambiente.

Fue muy evidente que faltaron más argumentos en el debate, sobre todo cuando se les echó en cara cómo sí crearon una secretaría de innovación tecnológica, léase traje a la medida del ex rector, Arturo Lara, y no una dependencia que podría apoyar la contaminación de la tan querida Salamanca.

La idea verde con la Secretaría, era agrupar las actividades que han omitido algunas dependencias estatales, a fin de alcanzar mayor eficiencia en el tema del cuidado del medio ambiente y sin engrosar la ya obesa burocracia estatal.

2.- Manrique evidencia a un PAN de imposición

Con la experiencia que distingue a la aguerrida diputada Beatriz Manrique, el PVEM logró exhibir la imposición azul en el Congreso, además de exhibir su escaso debate parlamentario, pues hasta los calificó de mudos parlamentarios, tras el silencio y de decisión de archivar, a chaleco, un tema de urgente resolución.

Si algo deben cuidar los azules, es precisamente este tipo de señalamientos, pues deberán de documentar que, efectivamente, sus dependencias trabajan a favor de la ecología, aunque para ser sinceros, poco podría decir el diputado leonés, Ricardo Torres Origel, al notar que este año, el Instituto de Ecología, sufrió un recorte de varios millones de pesos.

Algo similar pasó en la Comisión de Gobernación, donde los priistas, recién reconciliados, Jorge de la Cruz y Arcelia González, cerraron filas en su discurso para acusar de indolentes a sus homólogos de la aplanadora azul, tras negarse a cubrir indemnizaciones cuando se afecte el patrimonio de los ciudadanos.

A quienes no se les debe considerar un reembolso, es a los diputados que, por alguna razón verdaderamente increíble, pierden sus aparatos telefónicos o sus herramientas de trabajo y envían oficio membretado para apelar a un remplazo que podría sumar hasta los 18 mil pesos.

Por ejemplo, ayer en la Comisión de Administración, los diputados integrantes de semejante consejo, decidieron buscar un nuevo aparato a los descuidados legisladores que perdieron su móvil.

3.- Los diputados pierden sus teléfonos

El diputado David Alejandro Landeros, del partido Morena, perdió su Iphone 5s que le dieron para comunicarse. El diputado capitalino, Alejandro Navarro, también mandó carta de repuesto, pues dijo haber perdido su Iphone 6 plus y lo mismo le pasó a su compañero diputado, el priista Rigoberto Paredes Villagómez.

Eso sí, todos deben pagar un deducible.

Los robos de los teléfonos de los diputados que inician legislatura, es un hecho que parece costumbre. En otros años, mínimo ocho o seis legisladores, reportan sus móviles perdidos y les otorgan uno nuevo y de mayor fidelidad. Muchos más pierden sus computadoras personales y tabletas electrónica. Hasta ahora, no han reportado camionetas o autos que, dicho sea de paso, también han estrenado.

¿No se le hace muy sospechoso?

Es pregunta.