El otro enfoque

Las despensas del DIF, las mochilas del verde y el plan emergente de empleo del Gobierno

1.-  Todos hacen su luchita por un voto.

Nadie tendría derecho de acusarse, porque casi todos andan en las mismas mañas, pero debido a que la Procuraduría de Justicia, encontró una bodega repleta de propaganda verde y prohibida, la guerra electoral llegó a la tribuna del Congreso.

Todos se rasgaron las vestiduras al grado de casi creerles.

El diputado independiente, Guillermo Romo, aspirante del PRD a la Presidencia de León, calificó de “descarados” a los pocos verdes que hay en Guanajuato, tras conocer la noticia de la bodega que guardaba material electoral prohibido.

Según el diputado ecologista, Sergio Contreras, el material se escudaba, para que ninguno de sus inquietos militantes, incurriera en alguna ilegalidad, al atreverse a repartir ese material prohibido por Ley.

Así que con esas acciones, el Procurador Carlos Zamarripa, libró a los verdes de violar la Ley, aunque poco les hubiera importado, pues tienen una fama nacional de pagar multas y vivir en la anarquía.

2.- Para eso sirven también las prerrogativas.

Ciertamente, lo aclaró ayer el legislador, Sergio Contreras. El hecho de encontrar ese material, no evidencia delito alguno, pues no encontraron a nadie repartiendo lapiceros, mochilas y gomas de borrar del PVEM.

Con excepción, por supuesto, del distraído simpatizante verde que le entregó a la diputada perredista, Lupita Torres, una mochila con estampas del PVEM y un reloj coleccionable de la campaña 2015, que presumió la legisladora ante los asambleístas del Congreso del Estado.

La ley advierte de un delito en el caso del reparto de todos estos utensilios prohibidos, situación que no se cumple, aunque las sospechas de que se repartieran en días previos a la contienda, era una amenaza pasmosa.

Por eso la Procuraduría de Justicia, de pronto se convirtió en una Secretaría de Seguridad. Los previno del delito. Un acierto que, sin duda, muchos aplauden, otros celebran, varios se quejan y muchos se la mentan.

Por eso, la sorpresa no fue precisamente la intervención oportuna del comando de reacción inmediata y de inteligencia especial que tiene la ministerial del estado, sino la sigilosa injerencia de los agentes policiacos, tras recibir una serie de denuncias ciudadanas que advirtieron de un grave atentado a la democracia y la equidad electoral en tan honesto estado de Guanajuato.

El Escudo sirvió para algo más y los candidatos, del PAN, del PRD, PES, PT, Morena e independientes, son los más agradecidos.

Ante semejante hallazgo, los diputados acusaron al PVEM, como si fueran activistas que recopilan firmas para la desaparición del partido.

El que se anotó y sin firma, fue el diputado panista, Daniel Campos, quien aprovechó la coyuntura, para exhortar a los guanajuatenses, aceptaran lo que les dan, pero votaran por el PAN. Es decir, frente a todos los presentes, el diputado hizo campaña para su partido sin mayor empacho.

Así que ante el desorden electoral, los proselitismos descarados, las intervenciones gubernamentales, los magistrados lentos o tardados, además de nuevas otras artimañas políticas, el escenario final es, evidentemente, desalentador.

3.- Decepcionante, diría mi autocensura.

Ningún árbitro electoral, por ejemplo, se ha pronunciado (seriamente) sobre la denuncia del reparto de despensas del DIF por parte del equipo del candidato del PAN en Cuerámaro, Moisés Cortez.

Tampoco ha dicho palabra alguna sobre la investigación que abrió la incrédula Secretaria de Transparencia y Rendición de Cuentas, tras revelarse el plan emergente de empleo que echo andar la Secretaría de Desarrollo Social y Humano del Gobierno del Estado en plena veda electoral.

Ahora con el caso Verde, es casi seguro que esperarán que concluyan las investigaciones para dar un comentario o recibir la denuncia, a fin de determinar un proceso sumario u ordinario que tardará más tiempo que un proceso de matrimonio gay.

Lamentablemente, las denuncias ciudadanas que llegaron oportunamente a la Procuraduría de Justicia para dar con la bodega verde, no tuvieron la misma suerte para advertir los otros hechos, igual de vergonzosos, como el reparto de empleos o despensas del DIF.

Nadie está libre de los pecados electorales.

Pero si hay si hay alguien que considere lo contrario, que arroje la primera mochila, el primer lapicero, el primer termo, el primer balón, la primera despensa, el primer sueldo u otra cosa semejante que intente comprar los votos.

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