El otro enfoque

Los chaqueteros abundan en los partidos políticos

1.- Traiciones en la capital, una actitud que presumen.

Los chaqueteros son también llamados infieles, desertores, traidores, deshonestos o desleales; pero la palabra más común entre los mismos políticos, es la de “chaqueteros”. Digamos que es la palabra más decente, en medio de tantas metadas de madre que les dedican.

En Guanajuato, los traidores han hecho público su decisión. Lo hacen con una actitud de presunción, cuando debería de darles vergüenza. Lo hacen como para presumir una actitud, cuando todos deberíamos de reprobarlas.

Pero también lo hacen para mostrar una fuerza a favor de un partido, de un candidato o candidata, de una ideología o de un proyecto, cuando hay serios riesgos de fracaso. Pero si usted se ya tiene uno a lado, es mejor que lo reconsidere. Juntarse con un traidor, puede afectar su lealtad.

Los chaqueteros, son chaqueteros siempre.

Digamos que esa es su naturaleza.

En la capital, la regidora suplente del partido Verde, Ofelia Salazar Marmolejo, decidió abandonar el proyecto de su partido y, junto con unos seguidores, se fue con la panista, Ruth Esperanza Lugo Martínez. De un día a otro, brincó del PVEM al PAN.

Al día siguiente, Rosa María Zárate, secretaria general del Comité Municipal del Partido de la Revolución Democrática (PRD), también abandonó su partido y se fue con el candidato de la triple alianza, Edgar Castro Cerrillo, además de unos 2 mil votos que dicen simpatizar con ella. En Silao, el candidato Martín Hinojosa, era del Partido Movimiento Ciudadano y ahora, tras varios años de receso político, decidió postularse con la bandera del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

El empresario, Ricardo García Oseguera, fue perredista de hueso colorado hace unos años, cuando se postuló como candidato del PRD al Gobierno de Guanajuato, pero tras el surgimiento del partido de Andrés Manuel López Obrador, el aspirante del Sol Azteca, se fue con el proyecto Morena.

En León, el abanderado del PRI-PVEM y PANAL, José Ángel Córdova Villalobos, era un panista de hueso azul, pero hace algunos años, decidió abandonar la camiseta y coqueteó con el Revolucionario Institucional.

La ahora candidata del PT, también en León, Laura Hermosillo, antes era activa militante del Partido Verde Ecologista, y la aspirante del partido humanista, Luz María Ramírez, era muy conocida en el PAN, aunque no como militante oficialmente.

Los desertores y desleales, surgen en campañas políticas como un claro ejemplo de lo que no se puede hacer. Lo presumen, quizás por estrategia o intereses, pero jamás será para  reconocerles o aplaudirles.

A menos que, efectivamente, el proyecto que abandonan, los lleve a lo indebido.

¿En cuál de todos los casos, se podrá advertir eso?

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