El otro enfoque

Los asesinos de estudiantes

Los estudiantes de la Universidad de Guanajuato han despertado, por fin, para externar su opinión e indignación ante los hechos lamentables de los 43 normalistas desaparecidos en el municipio de Iguala, Guerrero.

Lo hicieron unos días después de que los jóvenes de la Universidad Iberoamericana en León, también expusieron su irritación, aunque no con tanta movilización como ayer finalmente se vio en la Máxima Casa de Estudios.

Hace tiempo que no veíamos en el estado, una manifestación de estudiantes, quienes enojados -quizás por la indolencia de las autoridades y además de muchas otras razones-, decidieron imponer un paro de 48 horas, para mostrar su solidaridad y el total rechazo a la impunidad que parece asomarse en el caso.

Adicionalmente, el caso del joven, Ricardo de Jesús Esparza Villegas, estudiante de la Universidad de Guadalajara, indigna también su sospechosa muerte durante el Festival Cervantino, sobre todo porque en la escena, aparecen policías acusados por testigos amigos del joven jalisciense.

Ya el Gobernador del Estado, Miguel Márquez y el propio alcalde de la capital, Luis Gutiérrez, salieron a instruir y solicitar a las autoridades correspondientes, léase la Procuraduría de Justicia, la inmediata aclaración del crimen, cuyas líneas de investigación siguen igual de opacas y sospechosas.

El procurador Carlos Zamarripa, dijo ayer que han entrevistado a vecinos del lugar donde apreció muerto el joven y esperan concretar otras entrevistas de varios amigos que acompañaban a Esparza Villegas. Nada en concreto, pues.

En ambos casos, tanto de Guerrero como en la capital y en diferentes dimensiones, pro supuesto, lo que ha irritado a los estudiantes en protesta y a la mayoría de los ciudadanos, es la presencia de autoridades policiacas.

Esas que en el estricto apego a la ley, deberían de proteger a todos los ciudadanos de este país, pero que  atenazan, persiguen, reprenden, traicionan o asesinan a los estudiantes, como si octubre estuviera maldecido desde el 68, cuando debería ser un mes que restaure los movimientos estudiantiles.

La protesta de ayer y de ahora en las escalinatas de la Universidad, es un síntoma de un despertar que inicia en un contexto nacional, ante la preocupación generalizada que tenemos muchos por la impunidad que caracteriza estos lamentables casos.

http://twitter.com/AlfonsoMachuca 

alfonsomachuca@yahoo.com.mx