El otro enfoque

Los arrepentidos consejeros del IEEG y el costosísimo alumbrado público

1. El Derecho de Alumbrado Público, otra vez el dolor de cabeza

Los municipios no encuentran la puerta exacta para recuperar el gasto que hacen al año por el concepto del Derecho de Alumbrado Público (DAP). La fórmula que les dieron en el Congreso del Estado, les ha provocado un déficit que los tiene preocupados.

En el caso de León, la iniciativa municipal contempla un aumento de hasta 700 por ciento, en Celaya el cálculo está en el 1000 por ciento de incremento y hay algunas otras ciudades del corredor industrial que proponen un aumento del 100 ó 200 por ciento.

El asunto es que los incrementos en este “impuesto” que se cobra a través de los recibos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), golpeará el bolsillo de los guanajuatenses, según su residencia municipal y no tanto el consumo. Aquel tope del 9 por ciento como la tarifa máxima para el cobro, amenaza con desaparecer.

Los aumentos exagerados al cobro del DAP irán a chaleco.

La presidenta de la Comisión de Hacienda, la diputada panistas Karina Padilla, prometió revisar todas las iniciativas municipales para evitar sorpresas como las de Celaya o León y, aunque juró y perjuró que no se probarán aumentos superiores al 4 por ciento, el alumbrado público será un tema de análisis particular.

2. Reculan consejeros del IEEG por aumento salarial

El presidente del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato (IEEG), Mauricio Enrique Guzmán Yáñez, ha planteado la necesidad de echar abajo la previsión salarial que se contempló en el proyecto de egresos para el 2015.

 Es decir, el planteamiento de subir los salarios de los consejeros electorales terminará en meras intenciones, pues no habrá tal incremento del 38 por ciento; acaso se subirán el 4.5 por ciento que tendrán todos los empleados del Instituto Electoral.

Aunque el presidente del Consejo no lo ha dicho con determinación, pues se ha enfocado a explicar el error más que la solución, la presión que ha recibido del Ejecutivo y del Legislativo, lo hace vulnerable en el escenario político y ha decidido deshacer semejante propuesta.

Es cierto que la previsión salarial no se ha entregado ni aprobado en el Congreso del Estado, pero el hecho de que se contemplara un incremento salarial en las condiciones actuales, ha dejado con mala imagen a los consejeros electorales.

El paso de arrepentimiento para reconsiderar este tropiezo, bien podría reivindicarlos.

3. ¿Estamos a tiempo de la civilidad tricolor?

En un esfuerzo de componer lo que él mismo ha echado a perder, hoy el dirigente estatal del PRI, Santiago García López, ha convocado a todos los suspirantes tricolores para que firmen un pacto de civilidad y cordialidad política.

Por supuesto que no en todo se ha equivocado don García, pues el CEN entró a poner orden en algunos municipios, pero se reconoce la buena intención de buscar la unidad a fin de llevar al PRI a un nuevo esquema de participación.

Si pasaran del discurso al hecho, otra cosa sería. Veremos cuántos se prestan a promover un discurso que no se ve en los hechos, pero también veremos quiénes de plano no se comprometerán a la disciplina partidaria con la que se distingue el PRI.

Todavía hay tiempo.

alfonsomachuca@yahoo.com.mx

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