El otro enfoque

El Silencio de los diputados

1.- Lleva a su Gabinete a las comunidades

El alcalde de la capital, Edgar Castro Cerrillo, sí que anda movido con todo y su gabinete en las comunidades rurales. Este fin de semana se los llevó a Santa Catarina de Cuevas y Cañada de Bustos.

Para evitar que los funcionarios no se pasaran de vivos en pleno Día de Muertos, Castro Cerrillo los citó el sábado tempranito y les pidió tomar nota de las demandas ciudadanas, a fin de atender las peticiones de los lugareños, quienes aprovecharon la oportunidad para ampliar las peticiones.

Es la primera vez que un Presidente Municipal se lleva a su gabinete a las comunidades rurales. Antes, sólo iba el Alcalde y uno que otro acompañante, uno ordenaba acciones y muchas veces no se concretaban, lo que significó un abandono lamentable.

Ahora no será así. Al menos ese fue el compromiso de Edgar Castro, quien se comprometió en atender la falta de caminos en buenas condiciones, las solicitudes de drenaje, las de alumbrado público, pero, sobre todo, las de seguridad pública. Éste último, reto principal para la administración municipal.

Los directores que tomaron notas de las demandas fueron Christian Ortiz de Seguridad Ciudadana; el de Servicios Públicos Municipales, Manuel Ludovico Mata Vega; el de Obras Públicas, Héctor Morales Ramírez; el de Desarrollo Urbano, René Ríos Jaime; el de Desarrollo Social, Patricia Preciado Puga; el de Desarrollo Rural, José Luis Rivera Jasso y hasta un representante del Sistema de Agua Potable.

Es una lástima que no estuviera Efrén López Rodríguez, encargado de Fiscalización, pues hay serios problemas con la venta de alcohol y eventos clandestinos de apuestas que, con normalidad, se realizan en ambas rancherías.

A ver en qué tanto tiempo demoran los directores para dar resultados.

2.- El silencio de los diputados

El diputado federal priista, Ricardo Ramírez Nieto, sí que anda ocupado más en sus negocios personales que en las peticiones de los silaoenses. Apenas llegó a la curul y se olvidó su pueblo de origen. A estas alturas del presupuesto, no se sabe ni habrá recursos para la ciudad o simple y sencillamente, ya se le olvidó Silao.

Dicen que el legislador acaso viene a restaurantes cercanos, desayuna con políticos y se regresa al DF. Es más, ni oficina de gestión ha instalado el legislador federal, quien, por cierto, acostumbrado a evitar andar con el pueblo, despacha en restaurantes periféricos al municipio donde supuestamente radica.

La última vez que se le vio en Silao, fue para atender peticiones del alcalde panista, Juan Antonio Morales Maciel, quien gestiona los recursos suficientes para echar andar el olvidado parque de los Eucaliptos. Promesa que Ramírez Nieto acordó para reivindicarse con Silao, aunque del dicho al hecho, hay mucho trecho.

El abogado y diputado federal, despacha más en San Miguel Allende, donde tiene su despacho particular de litigante y, por lo que se sabe, muy escasamente se le ve en Silao, lugar que le otorgó el respaldo para llegar a San Lázaro.

Y si así está con su pueblo natal, léase Silao, ni para qué contarle con San Pancho, Purísima o Romita, municipios que también representa. En estas tres urbes, es más que evidente su olvido. Ni cuando vuela al DF voltea a verlos.

3.- Los altos salarios de los regidores

Por cierto, a ver si los legisladores de Silao, deciden entrarle al tema de los salarios del hache ayuntamiento de Silao.

Resulta que los ediles silaoenses son los mejor pagados del estado y los más cotizados del país. El sueldo de un regidor anda en los 80 mil pesos con todas las prestaciones, además de 12 mil pesos para gastos de gasolina y 12 mil pesos más para gastos de gestión social. El síndico gana poco más de 90 mil pesos y el Presidente Municipal obtiene al mes 150 mil pesos.

Habrá que aclarar que todos ellos, no acordaron este salario, sino que fue herencia del nada entrañable alcalde priista, Enrique Solís Arzola, quien durante un año ocultó el mega aumento que se otorgaron y cuya única trascendencia, fue mandar golpear a una joven reportera del Heraldo.

Pues ante semejante acto, los regidores no quieren abrir la boca con el asunto de los sueldos y los diputados, que supuestamente representan los intereses de los ciudadanos, tampoco quieren sumarse a la demanda social para que se bajen los sueldos.

El diputado priista, Ricardo Ramírez Nieto de plano hay que descartarlo. Él anda en sus negocios en el DF. El diputado panista, Alejandro Navarro, es capitalino y, aunque representa una parte de Silao, hasta ahora ni voltea a ver la ciudad. La esperanza es Guillermo Aguirre, si es que se enteró de los mega sueldos que se reparten en Silao.

Su silencio ante el escándalo de los súper sueldos en Silao, no sólo es una vergüenza, sino una demanda ciudadana.

¿Querrán tomar la bandera?