El otro enfoque

Una Presidenta en campaña

1. Bárbara es mejor candidata que alcaldesa

Durante la campaña pasada, Bárbara Botello se mostró combativa y confrontaba con autoridad todos los pecados azules, al grado de llevar a la derrota al Partido Acción Nacional (PAN).

Les arrebató el bastión más importante que guardaban los dirigentes azules, quienes por cierto, cada vez tienen menos influencia en las decisiones nacionales. Las últimas decisiones en las diputaciones federales, es más que evidente.

Tras varios meses al frente de la administración municipal, Bárbara cambió poco a poco su discurso. Empezó su gestión polarizada en la relación con el Ejecutivo y, tras controlar sus arranques, si es que hubo humildad política, cambió el panorama y postura.

Aún así, Bárbara enfrentará un castigo.

Si, efectivamente va a campaña como advierten sus voceros, Bárbara no tendrá la autoridad de antes. Los ciudadanos tampoco le favorecerán con aplausos. No tiene la misma popularidad ni el mismo aprecio.

Lo peor de todo es que los ciudadanos no podrán hacer efectivo algún voto de castigo, pues aunque no les guste a los leoneses, la tendrán como legisladora federal, por la sencilla razón de que se ubica en la segunda posición de la lista de beneficiados priistas.

Impulsada por su partido, se trata quizás de un premio al trofeo que logró hace poco más de 27 meses, aunque sus simpatizantes aseguran que fue también por sus obras y acciones que alcanzó a inaugurar antes de su salida.

Será diputada y punto. Estilo tricolor, sencillamente.

2. El Gobernador baja su popularidad

El gobernador tuvo un importante respaldo del CEN nacional al impulsar a la ex magistrada, Raquel Barajas como candidata a diputada federal. Su influencia no fue tan efectiva con el ex rector, Arturo Lara, donde su exclusión ha provocado serias confrontaciones con el grupo de la Loma y el mismo dirigente nacional.

El Mandatario ha decidido involucrarse en las decisiones de su partido y eso le ha provocado serias bajas en sus puntos de popularidad. Aunque mantiene cierta simpatía entre la militancia azul y los propios ciudadanos, entrar a la grilla interna del blanquiazul, le traerá consecuencias negativas.

Por ejemplo, en el último mes, su simpatía decreció un poco y su credibilidad está en un grave riesgo, si mantiene el mismo manejo de temas políticos donde los ciudadanos lo han castigado por su intromisión.

Sus asesores deben saber que meter la mano en la política y dejar la otra en la canasta de las decisiones gubernamentales, no es del todo bien visto por los ciudadanos. Al menos, no debe hacerse mediático ni exponerlo tan a la ligera en sus entrevistas.

El Mandatario sabe que continúa como el panista que más simpatiza en la población apartidista e incluso, representa el principal personaje de negociación para quienes buscan sumar y continuar en la carrera.

Los siguientes tres meses, el Gobernador debe avanzar con cautela y sabiduría política a propósito de las elecciones. Debe guardar la distancia entre su partido y su gobierno. Su partido siempre lo criticó cuando la costumbre tricolor resultó un descaro.

Ahora los ciudadanos lo señalamos.