El otro enfoque

Ocurrencias rojas y correcciones azules

1.- Las correcciones de la dirigencia azul

El directivo del PAN en Guanajuato, atendió las advertencias de los abogados y, tras una reunión extraordinaria (sabadazo), decidió desemparejar la elección de la dirigencia estatal con la nacional y evitar futuras impugnaciones.

Quizás de broma o enserio, los panistas guanajuatenses ventilaron que preferirían enmendar la plana desde ahora, con tal de evitar el surgimiento de un “Corral” en el terruño, que les diera un buen susto legal y pusiera en riesgo la estabilidad azul que dicen presumir.

Así que, tras hacer algunos movimientos, (entre descartar a varios, convencer a otros y negociar con más) se habría concretado una mayor balanza a favor del ex senador, Humberto Andrade, quien aparece en la escena, con la promesa de alcanzar una candidatura de unidad.

Si se concretan los acuerdos, habría un solo participante, pero los mal pensados juran que existe una posibilidad de que existan más suspirantes, con el objetivo de declinar por unos y, si permanece la rebeldía, cerrarían filas a favor del cuarto o quinto en discordia.

Y es que el propio dirigente estatal, Gerardo Trujillo Flores, advirtió hace unos días que no veía la posibilidad de concretar un candidato de unidad y tras innovar en un nuevo estilo de policía, dijo estar dispuesto a buscar nuevamente la dirigencia.

Las voces críticas a su persona, lanzaron este fin de semana, suficientes mensajes para que Trujillo abandone la idea de la reelección, no sólo porque se le apoyo hace un año para que permaneciera en el cargo, sino porque hay signos oficiales y extraoficiales, de acabar con su ciclo.

El hecho de que el senador, Fernando Torres Graciano, bajara a su candidato magistrado, no sólo favoreció la postulación de un nuevo personaje, sino que incluso, lo limita a jugarla en contra.

2.- Y las ocurrencias de la dirigencia roja

Y mientras en el PAN hay pelea a discreción, en el PRI siguen las exhibiciones en contra del dirigente estatal, Santiago García, quien suma joyas políticas que ya no sólo dan risa, sino rayan en lo irrazonable.

Mire usted, decir que el triunfo en la capital de Guanajuato, fue a la eficiente intromisión del directivo estatal del PRI, ha provocado burlas, chascarrillos y demás mofas tricolores en la capital, al grado de que el propio Presidente Electo, desmintió el dicho.

Al igual que León, en la capital Guanajuato, Santiago García no dio ni para un chicle.

Sólo que el candidato, Edgar Castro Cerrillo, fiel a su estilo de política, fue prudente en el tema y decidió omitirlo en su campaña, además de trabajar contracorriente de la propia dirigencia, pues le impusieron su planilla y negoció hasta el  último minuto a fin de conservar algunas posiciones.

Lo mismo hizo la diputada con licencia, Erika Arroyo, quien en un acto de franca antipatía a la dirigencia, envió a un propio para inscribirse en la contienda y salir con victoria tras el nulo apoyo de la dirigencia.

Y así como hay esos ejemplos, surgen varios más: En San Pancho, Dávalos renunció a la candidatura. En Acámbaro pasó lo mismo y en Silao y Romita, las dirigencias municipales desconocieron a los postulados de Santiago García.

Si algo aportó el dirigente del PRI a Guanajuato, fue precisamente la derrota, pues el CEN ya reportan un retroceso de más de 400 mil votos en el estado. Y eso, de entrada, lo deja sin autoridad moral.