El otro enfoque

Forma y Fondo de la Fiscalía General en Guanajuato

1.- El temor a democratizar la fiscalía

Los diputados del Partido Acción Nacional (PAN) tendrán hasta julio de 2016 para aprobar la forma en que elegirán al próximo Fiscal General del Estado. Dicen que aún no lo han hecho porque el asunto está entrampado no sólo en el esquema de elección, sino en los posibles sustitutos del Procurador.

La reforma promovida por el Gobernador del Estado, Miguel Márquez, en la sinergia federal del Código Penal Nacional, resultó ser un problema que, conforme avanza el tiempo, se convierte en una riesgosa disyuntiva político-social.

En el PAN no sólo se advierte del sustituto del Procurador de Justicia, Carlos Zamarripa, sino de la forma en que elegirán al Fiscal General del Estado, sin llegar a los esquemas democráticos de primer mundo, como sucede en Estados Unidos y, paradójicamente, Guanajuato mantiene un temor inexplicable.

2.- Falta de perfiles para el puesto

Mire usted, en el vecino país, elegir a un fiscal, es un asunto parecido a la elección de un gobernador. Se trata de una decisión democrática y no de una lucha de poderes o intereses del Ejecutivo o Legislativo.

Allá, los ciudadanos interesados en la Fiscalía se pueden postular de manera  independientes o impulsados por colegios de profesionistas. Hacen campañas por varios días y se someten a una elección democrática.

Es el pueblo finalmente quien decide a su procurador de justicia.

Aquí, la propuesta de Márquez, congelada por voluntad en el Congreso, establece la elección bajo el esquema de ternas enviadas desde Palacio de Gobierno y seleccionada por los representantes populares.

Es decir, con la conformación de la próxima legislatura que entra en funciones este próximo 26 de septiembre, el PAN tendrá amplias posibilidades de designar a quien se encargue de procurar la justifica.

Si ha tardado mucho su decisión, no sólo es por la forma de designación, cuyos críticos no la ven de vanguardia, sino porque aún no encuentra el sustituto del Procurador de Justicia, Carlos Zamarripa.

Ayer en la Junta de Gobierno y Coordinación Política, los diputados agendaron un nuevo periodo extraordinario de sesiones para el próximo 22 de septiembre  y, por lo que trascendió, no saldrá la Fiscalía General del Estado. El tema se abordará hasta finales de diciembre de 2015 o principios de abril de 2016.

La realidad es que en Guanajuato, no hay un panorama claro y consensado para ubicar nuevos perfiles del nuevo Fiscal.

Quien más se avecina al cargo, es precisamente el Procurador de los Derechos Humanos, Gustavo Rodríguez Junquera, quien cuidadosamente y sigilosamente, avanza en promover los derechos de los guanajuatenses, a pesar de estar muy acotado en las propias leyes. Sin posibilidad de hacer nada, las recomendaciones del ombudsman guanajuatense resultan ser llamadas a misa.

Por supuesto que no se trata de una irresponsabilidad del Procurador, sino de las leyes arcaicas que si defienden los derechos humanos, pero no hacen cumplir la ley cuando se trata de serias violaciones constitucionales.

Eso le ha costado crítica a Junquera, pero también su omisión en temas como el de las mujeres.

El ejemplo, es la alerta de género.

Desde el 2013, 190 mujeres han muerto en Guanajuato con una violencia, sin que exista una alerta que advierta una grave ausencia en la procuración de justicia y un efectivo esquemas de prevención.

3.- Una deuda pendiente para las mujeres

Los grupos civiles que han impulsado esta declaratoria, tienen razón en reclamar una mayor protección a las mujeres y las fallas en los protocolos para su protección. En las próximas horas, lamentarán que, pese a la violencia documentada, las alertas que se hacen efectivas en otras entidades, todavía no pueden concretarse en Guanajuato.

Por supuesto que el caso de la entidad no es parecido al del Estado de México, pero el anuncio del Gobernador, difundido por su despacho de comunicación, exhibe la falta de infraestructura para atender a las mujeres en amenaza de violencia.

Con los 5 mil millones de presupuesto que tienen, hay sólo tres refugios para las miles de mujeres que hay en el estado y las cientos de ellas que enfrentan la violencia bajo su propio riesgo.

Exacto, sólo tres refugios.

Cito sus palabras, “hay sólo 3 refugios a donde pueden ir con sus hijas e hijos para proteger su seguridad, ahí se les atiende con calidez y con dignidad; a ello, se suman los programas de vivienda, becas, salud…”

Esa falta de espacios para atención de las mujeres, es parte de las decisiones que llevan a las autoridades a posponer la conformación de la Fiscalía General.

El Gobierno de Guanajuato, todavía no encuentra la fórmula para detener la violencia a las mujeres, ni mucho menos el mecanismo efectivo para atenderlas y protegerlas. 

Los constantes delitos y asesinatos contra ellas, es una tan sólo una muestra de su ineficacia.

Actuar con firmeza y determinación a favor de las mujeres, no sólo debe ser un discurso, sino una muestra evidente en los presupuestos, en los protocolos de protección, en los refugios, en los programas de prevención y en los testimonios.

No hay testimonio que respalde a las autoridades.

Guanajuato y sus secretarios, a pesar de no tener una alerta que los aperciba, sí tienen una deuda con todas las mujeres y esa, quizás, sea la causa de su desactivación para promover la Fiscalía General este mismo año.

La realidad en algunas esferas gubernamentales, es otro fondo del dilema: todavía no encuentran un sustituto que los convenza.

Y mientras tanto, les ha fallado a las mujeres.

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