El otro enfoque

Claro que hay unidad en el PRI, pero contra su dirigente estatal

1.- La ropa sucia, ya está en la casa.

La Senadora priista, Cristina Díaz Salazar, dirigente nacional de la CNOP, uno de los sectores del tricolor con más rentabilidad, no alcanzó a notar la serie de anomalías, quejas e irregularidades que hay en el terruño, contra los actuales dirigentes y delegados del partidazo.

El diputado Roberto Vallejo, líder del sector en Guanajuato y ejemplo de cientos de damnificados en el proceso interno, se atrevió a comentar los graves “errores” de los enviados priistas, pero recibió un exhorto para llevar estos asuntos al lavadero de casa, como si la ropa de allá estuviera pulcra.

Quizás Díaz Salazar tenga razón, pero la voz de Vallejo, es sólo una entre cientos de tricolores que claman en el desierto y quienes decepcionados con la dirigencia, renunciaron a sus candidaturas, regidurías, litigaron injusticias y otros de plano abandonaron sus filas.

El PRI está más desgastado como nunca.

Tan sólo este año, el PRI jugará sin la CTM, que agrupa a cientos de sindicatos, pero además, participará sin el apoyo incondicional de sectores priistas como CNOP, la Red de Jóvenes y otros grupos internos, que seguramente estarán presentes, pero también ausentes.

No hay ni motivación ni ganas.

La intervención del diputado Pedro Chávez, es sólo un ejemplo de aquellos que exigen la renuncia del dirigente estatal, Santiago García, quien por cierto, ya salió a justificar que dejar el cargo, es ir contra la democracia.

Como si la conociera.

Para tricolores disciplinados, resulta desesperante que, a pesar de recibir las quejas en corto, en público y por escrito, vengan dirigentes a plantear unidad en el PRI, cuando en realidad, eso ya sucede, sólo que todos en contra de su dirigente estatal.

2.- El tesorero de Silao y su forma de ver la Ley.

Los ciudadanos podemos acceder a la información que resguardan las autoridades, pero el tesorero municipal de Silao, Miguel Ángel Castro, ha perdido su disposición y trata de ocultar la información como quien oculta anomalías.

Hemos solicitado las copias de las facturas de los viajes que ha realizado el alcalde, Enrique Benjamín Solís Arzola, pero su tesorero, se niega a entregarla, porque considera que se trata de un capricho ciudadano y no de un ejercicio de transparencia.

Tras invitarme a su oficina para mostrarme la cantidad de información que solicitaba, cuyos archivos hay en cajas y más cajas, soltó una frase que me dejó congelado y decepcionado: “No te preocupes, aquí estamos para cumplir tus caprichos”. Y sonrió.

Le expliqué que no se trata de un capricho, sino de un ejercicio de transparencia y que, como autoridades, deberían de estar dispuestos a entregar cualquier documento público, como lo establece la Ley.

Así que también le hemos pedido copias de los contratos de obra pública, donde uno de los beneficiados, es precisamente el hermano de la diputada con licencia, Guadalupe Vázquez, aspirante ahora a una diputación local por el distrito X, pero el municipio no quiere soltar la información tan fácilmente.

Me han pedido que pague casi 3 mil pesos por las copias que tendrían que sacar las autoridades municipales a fin de entregarme la información y, aunque al principio informaron que eran 145 obras, tras una reunión secreta entre el edil y el tesorero, la cifra descendió a 133.

Las autoridades de Silao, no sólo son expertos en golpear y dañar a periodistas, sino hasta en obstaculizar información, ocultar la verdad y violar los derechos humanos de familias de reporteros.