El otro enfoque

Carta a los Reyes Magos...si pasan por Guanajuato


1.- Querido Rey Baltasar

Me gustaría mucho que me cumplieras varios deseos, no precisamente materiales, pues he notado que los juguetes cada vez son más costosos y menos duraderos. Por cierto, me dijeron en la escuela que los reyes venían del mercadito, pero ni es cierto, ya vi muy bien el origen y provienen de China.

Así que, pese a quien le pese, prefiero que me ayudes a cambiar algo de los políticos de Guanajuato, aquellos que ahora con la reelección, amenazan con permanecer hasta seis años en el poder.

Nadie merece castigo tan severo.

A cómo me gustaría que me ayudarás a volver en sí a tanto morenito que anda nadando de muertito en los Ayuntamientos de Guanajuato, pues, aunque nos prometieron ser nuestros representantes, no hacen ruido ni de chiste.

Hasta parece un complot contra el pueblo.

En el Congreso, por ejemplo, el diputado Morenito, David Alejandro Landeros, no aparece ni en pintura. Es más, ni parece oposición, sino todo lo contrario. Y con los pocos regidores que hay en el terruño, también morenitos todos, pues se han hecho de la vista gorda.

Aunque no me creas, "ni los vemos ni los oímos".

2.- Querido Rey Gaspar.

Me dijeron que eres el rey más joven de todos, así que aprovecho para pedirte que pongas en orden a todos los juveniles del tricolor. Los muy liberales ni creen en ti, pero andan con sus cartas partidarias para obtener regalos inmerecidos. ¿Si te llegaron los emails de todos ellos?

Los juveniles han provocado varios dolores de cabeza al dirigente actual, el diputado Santiago García, quien no pretende escribir carta alguna para buscar su relección, pues ya se enteró que los WhatsApp de la dirigencia nacional, le anunciaban la negativa de anuncia tanto contigo, como con Melchor y Baltasar.

La que sí anda con cartas por donde quiera, es la diputada Guadalupe Velázquez. Sabrás que antes de Navidad, festejó una mega posada con todos los vecinos de la cuadra, luego repartió "ponches" a diestra y siniestra; y ahora con la llegada de ustedes, es casi seguro que su expectativa de regalo es muy grande, aunque eso tarde poco más de dos años en llegar. ¿A poco si le traerán lo que pidió?

Por cierto, a quien se le vio muy triste, fue a la diputada federal, Bárbara Botello Santibáñez. Ya dijo que ella no se portó mal en el último año, al contrario, hasta cedió su lugar con el fin de compartir el poder y el querer.

Sé que le adelantaron el regalo antes de tiempo, pero para ser realistas, ella espera que, en los siguientes años, le traigan el regalo de impunidad a la auditoría integral que le practicaron, pues, aunque tiene para pagar eso y más, jura que no se llevó un quinto adicional.

¿Verdad que tampoco le creen?

3.- Querido Rey Melchor

La verdad no sé cómo pedirte que, ahora que traigas el regalo principal, al menos en el Congreso del Estado, los diputados de la fracción del PAN, no se enfrenten a mentadas o guantadas, como cual rijosos de las tribus del Sol Azteca.

Permite que el temperamento del diputado, Ricardo Torres Origel, cambie del colérico al flemático y que del legislador, Éctor Jaime Ramírez Barba, se transforme del sanguíneo al melancólico. Un favorcito de ese tamaño, traería mayor equilibrio en el ala azul del Congreso.

Ahora que, si consideras complicado el tema, pues deja que los panícolas se arrepientan y evita regalo alguno.

Es más, si te es posible, dado tu fama de sabiduría, ayuda a los diputados que poco saben y mucho hablan. Acuérdate por ejemplo del diputado capitalino, Alejandro Navarro, que sabe muy bien cómo lucirse en la tribuna, aunque no entienda los asuntos de fondo. Y si nos quieren hacer un milagrito, pues acuérdate también de su compañero, Guillermo Aguirre.

Por cierto, quiero pedirte que ya no me traigan cobijas los políticos, ni tampoco despensas los regidores, ni mucho menos apoyos para medicina que ofrecen los ediles de los diferentes Ayuntamientos.

Y, sobre todo, que no paguen su dentista con el dinero del Congreso ni que echen al saco del olvido, aquellas recomendaciones para bajarse el salario.

¿Será mucho pedir?