Los motivos de Sixto

1.- Inmadurez política

El alcalde irapuatense, Sixto Zetina, tronó contra su dirigente estatal, Gerardo Trujillo Flores, tras conocer la designación del ex alcalde salmantino, Antonio Ramírez, como delegado de la dirigencia municipal en Irapuato.

Una decisión, que sin duda, no agradó al joven edil, pues se dijo harto o molesto, por las designaciones que hace el PAN en algunos municipios, donde sus militantes, todavía no alcanzan la madurez para conciliar sus intereses.

Escenario que no debería pasar, cuando de política se trata.

Con las recientes declaraciones, el alcalde fresa deja ver que su concentración no sólo está en la ciudad, sino en el acontecer de su mismo partido. Y es de esperarse, si considera que su grupo empieza con un inminente retroceso político, debido al débil liderazgo partidario de Sixto Zetina, quien ya se evidenció como un personaje de poca tolerancia y escasa madurez política.

2.- Un problema es completo y bajo tinieblas

El problema de fondo, radica en los dos principales grupos que tiene el PAN en Irapuato. Uno comandado por el ex dirigente y ex diputado, Lalo López Mares y otro, por supuesto, por el alcalde, Sixto Zetina.

Aquella ocasión de la contienda interna y tras un largo proceso jurídico, finalmente llegó a la dirigencia municipal del blanquiazul, Andrés Navarro, identificado claramente con el grupo del joven alcalde.

Pero al no encontrar unidad en el partido y tras varios reclamos, rasguños y pedradas, el ungido de Sixto decidió abandonar el barco con el objetivo de favorecer la unidad en el PAN, que sin dudas, no se logrará, ni con el recién delegado nombrado.

El problema para Trujillo y para Sixto, se vuelve todavía complejo con estos arranques de ira y, aunque hay más decencia de un lado que del otro, el PAN podría salvar el único bastión que tiene en el estado, salvo que el edil continúe con su pensamiento de que tiene derecho de piso, cuando no es así.

3.- Maldonado reclama al edil silaoense

En Silao, el asunto parece estar igual.

El regidor, Ángel Maldonado, tronó también contra el alcalde priista, Enrique Benjamín Solís Arzola, porque según él, fue el principal operador para eliminarlo de las comisiones que tenía en el hache ayuntamiento.

Maldonado, mejor conocido por los videos escándalos que circularon por la red al verlo orinar y en completo estado de ebriedad, hizo suponer que no sólo le quitaban el derecho de trabajar, sino lo privaban de otros privilegios.

Habrá que preguntarle al regidor, ahora ex militante del PVEM, para qué reclama el asunto, si en muchas ocasiones, abandona las sesiones de ayuntamiento y limita su asistencia en las comisiones que tenía.

Es cierto que tiene derecho en hacer el reclamo, a fin de evidenciar las decisiones del ayuntamiento silaoense, pero de verdad, preferible que se abstenga de participar y se dedique hacer lo que sabe.

Ya en varias ocasiones se le ha visto tentado en repetir el mismo pecado.