Digital Capital

De verdaderas impresiones 3D

Hay cierto tipo de proyecciones en las que quisiera tomar parte activa, sobre todo si combinan dos cosas primordiales en esta Capital Digital: la tecnología y la cerveza.

Sobre lo primero, Allied Market Research publicó un reporte en el que prevé que para 2020 el mercado global de la impresión en 3D valdrá 8 mil 600 mdd. Estos negocios tendrá un crecimiento compuesto de 21 por ciento los siguientes cinco años y la firma atribuye esa dinámica a la demanda por métodos más rápidos y eficientes de manufacturar objetos de complejo diseño utilizando una amplia variedad de materiales.

En muy poco tiempo esta industria ha pasado de vender soluciones para necesidades muy complejas, pero aburridas (como prototipos de manijas para autos), a otras sorprendentes e inconcebibles hace cinco años (como prótesis o hasta huesos completos y comida), hasta estos días, en que en Costco se puede comprar un kit para imprimir juguetes u objetos a capricho.

En un tono más serio, Allied se refiere a esta industria como parte de la nueva revolución industrial que está cambiando los procesos y productos en manufactura y en diversos nichos.

De acuerdo con esta firma, las técnicas convencionales de impresión 3D son y serán muy utilizadas en industrias que están en boga en México, como la automotriz, la aeroespacial, la de productos de salud y de consumo. En este rubro, Allied dice que el segmento se llevará hasta una quinta parte del mercado de aplicaciones 3D.

No hace mención a cosas como la comida o las bebidas... y es aquí donde esta semana me di cuenta de que sí quería entrar al mundo de la impresión 3D, al enterarme de un lanzamiento que podría cambiar la forma en que se bebe cerveza.

Se trata de la Pico, la primera impresora 3D para imprimir ¡cerveza! De manera similar a las Keurig o las Nespresso, la Pico permitirá a sus dueños producir cerveza tipo artesanal con recetas de varias de las marcas más populares de este segmento que crece a ojos vista. Según la consultora McKinsey, al cierre de 2014 la cerveza artesanal representaba el 11 por ciento del mercado global de la bebida, valuado en unos 100 mil millones de dólares. Es decir, las marcas como las Colimas, las Minervas, las Poes del mundo ya facturan 11 mil millones de billetes verdes.

No sé si a los emprendedores les gustará la idea de PicoBrew, los creadores de la Pico, pues la maquinita en cuestión, que se puede comprar por 500 dólares en Kickstarter, permitirá a sus dueños reproducir recetas de cervezas a partir del contenido de unos sobrecitos llamados PicoPaks, con las fórmulas de más de 100 cervezas artesanales o Premium.

Al insertarse en la Pico, un escáner lee el código de barras de los PicoPaks y se obtendrá una bebida similar a la marca deseada. El precio de cada PicoPak es de 19 dólares y rinde unos cinco litros, o unas 14 botellas.

El proceso dura unas dos horas, ya que la Pico tiene que calentar agua, circularla, extraer los azúcares y esencias de lúpulo de los sobres. Pero después de esto, se tiene que esperar entre cinco y siete días para que se fermente la mezcla, luego de lo cual ya se podrá embotellar y enfriar.

Eso sí, una app avisará en el celular el momento en que la cerveza estará lista. Quizá sea mucha pose, pero sí quiero contribuir a que el mercado de impresión 3D llegue a la meta que predice Allied, aunque se enojen mis amigos fanáticos de las chelas artesanales.

@alex_angeles
digitalcapital@gmail.com