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¿El mayor esquema de sobornos en la historia?

Ahora que el tema de moda en el mundo financiero es el de los Panama Papers, en donde en la misma panza de 11 millones de documentos se pueden mezclar operaciones legales e ilegales y la opinión pública arrasa parejo, vale la pena echar un ojo a otro escándalo de corrupción (esta vez con datos fundamentados a cabalidad) que ya está considerado el caso de sobornos más grande de la historia.

Se trata de una investigación que por meses realizaron en conjunto The Huffington Post y el diario australiano The Age, del grupo Fairfax Media. En el trabajo "La compañía que sobornó al mundo", el equipo de reporteros de estos medios destaparon un complejo tejido de complicidades entre Unaoil, pequeña empresa familiar basada en el principado de Mónaco, y cientos de empresas en el negocio energético y de la construcción, incluyendo algunos de los más grandes contratistas de Inglaterra, Estados Unidos y otros países de Europa y Asia.

Los redactores resumen el caso como el de una "compañía con un estilo de jet-set y manos sucias", añadiendo que desde Mónaco, Unaoil fungió como intermediario para pagar mordidas en países productores de petróleo para favorecer en enormes y multimillonarias licitaciones para sus clientes.

Muy a la manera de los Panama Papers, los reporteros del HP y The Age revisaron enormes volúmenes de correos electrónicos desde los cuales concluyeron que Unaoil y varias empresas que reclutó ex profeso como "sub contratistas" sobornaron a funcionarios en diversos países para ayudar a las multinacionales ganar contratos".

Los principales hechos de corrupción, afirman, se dieron en países con un débil estado de derecho incluyendo naciones del Medio Oriente y ex repúblicas soviéticas como Irak, Irán, Libia, Siria, Túnez, Kazajastán, Ucrania, Rusia, etcétera.

Entre las firmas que contrataron a Unaoil para corromper en su favor principalmente en grandes proyectos de construcción en las industrias del petróleo y gas figuran desde las polémicas gigantes estadunidenses Halliburton, KBR y Honeywell, a la britanica Rolls-Royce y las coreanas Samsung y Hyundai.

Muy a la manera de la firma legal Mosack Fonseca, cuyos servidores fueron hackeados y sirvieron de base para las revelaciones de los Panama Papers, Unaoil había sido una firma de un bajísimo perfil que sólo era conocida en un círculo de ejecutivos que las empresas contratistas enviaban a obtener jugosas obras licitadas sin importar las formas.

De acuerdo con la investigación sobre el esquema diseñado por Unaoil, sus clientes le transferían enormes sumas de dinero para que la firma monegasca les garantizara la obtención de obras en exploración, extracción, construcción de ductos, servicios de mantenimiento y seguridad, y muchos más.

Entre los cientos de miles de documentos que fueron filtrados a The Age y The Huffington Post destacan las preguntas que una firma canadiense hace a sus contactos en Unaoil respecto de "cómo manejar un esquema de mordidas" con funcionarios de empresas estatales de Libia.

Sus contactos, Ata Ahsani y sus dos hijos, parte del grupo de control de Unaoil, tenían contactos con virtualmente funcionarios de todos los países productores de energéticos del mundo.

Sus servicios de intermediación se basaban en la enorme red de influencias que comenzaron a tejer en Siria, Libia e Irak.

El viernes 1 de abril, unos días luego de que se revelara el caso de sobornos, autoridades de Mónaco, a petición de la oficina contra fraudes de gran calado de Gran Bretaña, catearon las oficinas de Unaoil y las casas de sus dueños.

Si bien los británicos tienen el ojo puesto en las empresas que operan en su jurisdicción (como Rolls-Royce y otros contratistas que realizan trabajos en sus zonas de producción), gran parte de la investigación, si es que prospera, se tendrá que llevar a cabo por funcionarios locales en muchos de los países en donde Unaoil se dedicó a repartir mordidas.

Es decir, en una analogía cercana, sería como pedir al titular de Función Pública que investigue a funcionarios del gobierno que pudieron haber incurrido en actos de corrupción. Y eso, como sabemos, es muy efectivo en México.

Entre los cientos de miles de documentos de Unaoil, ¿habrán referencias a Pemex y a las empresas de servicios que operan en México? Valdrá la pena revisar.

@alex_angeles
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