Miércoles de 2 x 1

La relación entre cine y otros medios de comunicación

En entregas anteriores he hablado de las importaciones que el séptimo arte ha hecho de literatura, cómics y hasta series de televisión.

Como una relación es de dos, toca el turno de hacer un recuento sobre aquellas obras que el cine inspiró y ahora disfrutamos en diferentes formatos.

Empecemos con las series de televisión que en algún momento disfrutamos en la pantalla grande. Un caso reciente es Sleepy Hollow, serie inspirada en la película de finales de los 90 (aunque a decir verdad la verdadera autoría debe recaer en el escritor Washington Irving quien escribió la novela original).

Conocida en México como La leyenda del Jinete sin Cabeza, esta serie que actualmente se transmite en televisión de paga da una vuelta de tuerca al cuento de Ichabod Crane, personaje que se enfrenta al Jinete a finales del siglo XVIII.

Ahora, y para darle una emoción al asunto, la serie creada por Alex Kurtzman, plantea que Crane revivió en el 2013 para enfrentar al Jinete, quien en realidad es un emisario del Apocalipsis.

Para realizar su misión de detener la llegada de los demonios a la Tierra Crane cuenta con el apoyo de policía Abigail Mills, quien además de ser su compañera de batalla le sirve como apoyo en un mundo que ya no es el suyo.

Una propuesta si no novedosa, al menos interesante. La Leyenda del Jinete sin Cabeza es tal vez la única historia del folclor estadounidense conocida mundialmente (en parte por las versiones de cine y televisión) por lo que actualizarla para presentar una versión alternativa del siglo XXI  con los personajes originales es atractivo.

Con más gloria en el cine que en la televisión tenemos otra serie que es netamente cinematográfica: Lascrónicas de Sarah Connor. Basada en los personajes de la saga Terminator, este serial apostó por recuperar al clásico de los 80 con resultados más o menos aceptables.

Aprovechando que en la línea temporal original hay muchos huecos pues ahí sale el talento de los escritores de Hollywood para ampliar la mitología de un mundo que está al borde del desastre por las máquinas y que ve cómo una mujer lucha para convertir a su hijo en el salvador de la humanidad.

Con tres temporadas, Las crónicas de Sarah Connor tiene altibajos en su desarrollo, dejando un sabor agridulce entre sus fanáticos. Alabada en sus primeros capítulos, pero criticada en los últimos por ser demasiados “volados”, esta serie pone en la mesa la discusión de hasta dónde puede llegar una historia de cine, o mejor dicho, cómo llevarla respetando su origen sin caer en lo repetitivo.

Pero si de clásicos cinematográficos en la tele se trata qué mejor ejemplo que Bates Motel. Basada en la película de Alfred Hitchcok Psicosis, es una precuela que desentraña el misterios de cómo Norman Bates se convirtió en el asesino “preferido” por los cinéfilos.

Su relación con su madre, los primeros crímenes y juventud son el tema central de la serie que tuvo un recibimiento muy bueno de parte del público que parece complacida por la forma de presentar otra cara del clásico del maestro del suspenso.

Por cierto, también es cierto que Psicosis está basada en la novela homónima de Robert Bloch, quien a su vez tomó parte de los asesinatos de Ed Gein, para realizar uno de las historias más escalofriantes jamás contadas.

Las adaptaciones no se quedan en el live action, también en animación. Y no hay otra mejor que La Pantera Rosa. Originalmente, la Pantera Rosa no era un personaje en sí, sino un objeto, un diamante para ser precisos.

Caricatura legendaria para las generaciones de los 80 y 90, tenía la peculiaridad de generar humor sin una sola palabra, vamos, para nosotros es lo más cercano a ver una película muda, sólo adornada con música que ponía más ambiente que diálogos sin sentido.

También es de destacar que en la primera temporada como intermedio entre las dos aventuras del felino rosado, estaban los capítulos del Inspector, policía francés, incompetente y muy divertido.

Es una lástima que años después, y con el afán de alargar una serie exitosa, le pusieron voz a la Pantera, verdaderamente un pecado contra una de las más grandes caricaturas de la historia.

Para finalizar me queda nombrar las adaptaciones de las películas de Disney. Mucho duele ver que varias de las mejores obras de la casa del ratón Miguelito no tengan continuidad en la pantalla grande; a cambio de eso, el estudio nos regaló series que si bien no llenan las expectativas, al menos sí dan un buen rato de diversión. ¿Cuál es su favorita?