Miércoles de 2 x 1

Se prende la pantalla grande

Semana de eventos relacionados a erradicar la violencia contra las mujeres. En una sociedad machista habrá que ver que sus artes no escapan de esa tendencia abarca al cine. Basta con ver los principales héroes de acción y coincidirán que la mayor parte de los memorables son varones.

En este contexto (casualidad en realidad) que llegó a la cartelera Los Juegos del Hambre: En Llamas, una de las pocas cintas que tiene en su protagónico a una legítima heroína que, de no pasar algo raro, quedará en la memoria colectiva con un grato sabor de boca: Katniss Everdeen, encarnada por la ganadora del Óscar Jennifer Lawrence.

Para quienes no lo sepan (seguramente la minoría), Los Juegos del Hambre está basado en el libro homónimo escrito por la estadounidense Suzanne Collins, quien de 2008 a 2010 sacó tres tomos de su historia, siendo En Llamas la segunda parte de la trilogía.

Sí, se trata de otra adaptación de novelas juveniles que en los últimos años ha inundado las salas de todo el mundo. Siguiendo la línea marcada por Crepúsculo la historia de Katniss Everdeen parece distinguirse en el cine de sus competidoras por varios factores.

Aunque sale de la misma casa productora que Crepúsculo (Lionsgate), la Chica en llamas logró desmarcarse de su antecesora por dejar en segundo plano el triángulo amoroso, situación que le abrió la puerta a un público más extenso que los vampiros, a tal grado que en 2012 logró el tercer lugar en la taquilla Estados Unidos y este año parece que la historia se repetirá con más de 160 millones de dólares recaudados en su primer fin de semana.

Pero lo más importante de ese éxito viene por las actuaciones. Desde la elección de Lawrence para el protagónico, Los Juegos del Hambre obtuvieron un valor superior a muchas de sus “hermanitas” de género.

Tal vez otras cintas de libros juveniles tengan un soporte de actores consagrados, pero ninguna otra tiene a una chica de 23 años con un Óscar bajo el brazo y que en cada escena se ve ese talento. De hecho, aquí entra la paradoja de si Jennifer le debe su reciente éxito a esta saga o si la saga le debe el éxito a la joven histrión.

Del resto del reparto destacan tan solo por su nombre Donald Sutherland, quien encarna al malo de la película: el presidente Snow; Philip Seymour Hoffman como Plutarch Heavensbee; Woody Harrelson como Haymitch Abernathy; vamos, hasta Lenny Kravitz en su corta pera trascendental intervención como el modista Cinna luce bien.

De los jóvenes que acompañan a la protagonista hay que decir que están a la altura del reto, pero palidecen ante la actuación de Lawrence, pero eso no es vergüenza, es un hecho que pese a tener su rango de edad, están a bastantes años de maduración actoral.

Ya hablando de la película en sí, En Llamas cumple como segunda parte de la que será tetralogía. Si en Los Juegos del Hambre se nos presenta un mundo postapocalíptico donde las personas sobreviven en el país Panem, cuya capital, El Capitolio, domina con mano de hierro a los 12 distritos que en años anteriores perdieron la guerra y por eso deben de mostrar sus “lealtad” por medio de Los Juegos del Hambre.

Si en la primera cinta la historia no termina por cuajar en personalidad (no se sabe si es una historia de acción, amor, revolución o qué), la segunda parte perfila su atención en la transformación de Katniss Everdeen de una chica insolente ante la autoridad, en el símbolo de la rebelión.

Este cambio se debe en parte por el cambio en la dirección. Gary Ross dejó el lugar a Francis Lawrence, cineasta que en su historial parecía tener los ingredientes necesarios para este proyecto. Francis es conocido en el género de acción por Soy Leyenda y en las historias de amor por Agua para elefantes, ambas adaptaciones de libros.

Esa mezcla un tanto rara le resulta al director quien entrega una historia de crecimiento en una sociedad en plena revolución. No hablamos de un drama de William Shakespeare, pero sí con una manufactura muy superior a las otras “historias juveniles”.

También destaca la mejora en efectos especiales. Tras los grandes resultados de la primera parte, Lionsgate no reparó en gastos en este sentido, en especial en el diseño de vestuarios, tan importante para mostrar la decadencia moral de El Capitolio.

Los Juegos del Hambre terminarán su viaje en la pantalla grande en 2015, con una escala el año entrante esto debido a que el tercer libro Sinsajo lo van a dividir en dos partes, algo merecido para una de las nuevas heroínas de la pantalla grande: Katniss Everdeen.