Miércoles de 2 x 1

300 se alza con una victoria

Pura testosterona y efectos visuales con una estética muy pulida son la carta de presentación de 300: el nacimiento de un imperio. La cinta (esta vez a cargo de Noam Murro bajo la producción de Zack Snyder) es una propuesta bastante interesante, pues puede considerarse tanto precuela como secuela.

¿Cómo es esto? Por el hecho de que parte de un punto temporal antes de la campaña de Leonidas y sus 300 soldados y concluye después.

Con referencias claras a la original El nacimiento… parecía destinada a la decepción pues se atrasó seis meses y con la duda de que Snyder fuera de la dirección; la obra de Frank Miller presentaba más dudas que certezas, lo bueno es que todo eso quedó en meros malos pensamientos.

En principio, la estética patentada del también director de Watchmen quedó al mismo nivel, con el beneficio de los adelantos técnicos que en 2006 no había. Murro logró conservar tanto las cámaras lentas como esos filtros que hoy cualquiera tiene en su celular, pero desde luego, a un nivel superior con el 3D.

Por otra parte, la mayor duda era la ausencia de Gerard Bluter en el protagónico. Una preocupación sin fundamento, después de todo, en ese entonces el currículum del británico sólo destacaba por la fallida El Fantasma de la Ópera¸ y fue precisamente 300 lo que lo catapultó al estrellato.

Por esa razón, había que esperar que de nuevo una relevación dentro del género de acción, en este caso Sullivan Stapleton en el papel de Temístocles, general ateniense encargado de detener las huestes persas, esta vez a cargo de Artemisa (interpretada por la hermosa Eva Green).

Son más de 100 minutos de escenas donde se hace una apología la cultura masculina (irónicamente en pleno festejos del Día de la Mujer), con cuerpos musculosos, sangre y una guerra que se acerca. Con este escenario es normal que sea la opción para los hombres sin esposas, novias y tal vez ni siquiera hijos.

Pero la verdad es que esa idea de que sólo los hombres la vieron, ya que este fin de semana logró el primer lugar tanto en el mercado estadounidense como en el mexicano. La verdad no es para menos, ya que su guión es tan consistente como uno esperaría (no crean que el año que entra competirá por un Oscar) mientras que las actuaciones son buenas a secas.

Eso hace de El nacimiento… una película redonda en su género, el del cómic que este año, de nueva cuenta, tendrá una fila larga.

Como tal vez sepan, ésta serie de películas tiene su origen en las novelas gráficas de Frank Miller (uno de los artistas más renombrados en su género), que a su vez están inspirados en hechos reales, pero no se confundan, sería una tontería decir que es una obra histórica.

Una de las ventajas para que se ganen el aprecio de los fans es la similitud casi por completo de la novela gráfica original, pero al mismo tiempo con lo que cualquier cinéfilo de fin de semana busca para pasarse un buen rato.

No es casualidad que la Warner, tan criticada por sus malas decisiones con el universo DC, haya recurrido a una fórmula que les dio resultado en el pasado, e incluso con este éxito que ya es tanto en taquilla como en el sabor de boca de los fanáticos se espere una próxima entrega para convertirla en trilogía.

Por otra parte, como suele pasar después de la entrega de los premios Oscar las grandes ganadoras reviven, anquen sea un poco, en la cartelera.

En 2014 ya pasó, y más que Gravedad (la cual no necesitó ese impulso) la beneficiada fue 12 años esclavo. La cinta biográfica de un hombre de color libre que fue engañado para luego venderlo como esclavo tuvo una participación afortunada este fin de semana con un incremento en la venta de sus boletos.

Resultó raro que en número, Gravedad se llevara la noche de los Oscar, pero que en la gran categoría fuera una reflexión sobre uno de los periodos más macabros de Estados Unidos resultará la victoriosa; un mea culpa de la sociedad tal vez.

De esta cinta sobra decir que es buena, pero más que la moraleja de un país que busca deshacerse de su pasado (lo cual no ha hecho pues el racismo sigue fuerte) resulta atractiva por la fuerza de sus actuaciones, donde se demuestra que el cuerpo, con su comunicación no verbal, es la parte esencial del histrión, por lo cual la mayoría apostó (y ganó) con ésta.

En fin, ya comenzó la época de grandes producciones (en parte para evitar cruzar fechas con el Mundial de futbol) por lo que este mes ya están en fila de estrenarse cintas como Need for speed, la segunda parte del Capitán América y por México El crimen de cácaro Gumaro con Andrés Bustamante.

alejandro.suarez@milenio.com