Miércoles de 2 x 1

X-Men, corrigiendo su pasado

Si por algún momento dio la apariencia de que el cine de cómics se estaba estancado, este verano quedó a tras esa idea. Primero fue la segunda parte de Capitán América, y ahora son los X-Men quienes dejan en claro que pese a que de ahora en adelante por lo menos veremos tres películas de súper héroes al año hay mucho terreno que explora.

Con Días de futuro pasado no sólo tenemos la que hasta el momento es la mejor cinta de acción del año (y una de las más destacadas de lo que llevamos de la década), sino que nos devolvió la fe tanto en la franquicia de los mutantes como en su director, Bryan Singer.

Después de dos descalabros seguidos, Singer por fin regresó a la saga que le dio fama mundial. Hace 11 años, el originario de nueva York dejó a los X-Men por lo que él mismo consideraba su sueño: dirigir un filme de Superman, lo cual hizo en 2006 con resultados que dejaron mucho que desear.

Tras Superman regresa el director se refugió en la producción de Dr. House lo cual nadie vio mal, después de todo fue uno de los grandes éxitos de la televisión en su momento, pero eso sí, nadie le perdonó abandonar a los “Hijos del átomo” en su mejor momento, sobre todo tras ves X-Men La batalla final.

Este divorcio salió mal para ambas partes, ya que en otro intento por regresar a las ligas mayores desde la silla de director volvió a fracasar con Jack El caza gigantes, un proyecto que no sólo se retrasó, sino que fue recibido tibiamente tanto por crítica como por el público.

De lado de los mutantes, parecía que su era de gloria en la pantalla grande había quedado atrás. Tras una pésima tercera entrega vino el colapso con Origines: Wolverine. De eso no hace mucho tiempo, apenas cinco años.

Pero la buena es que ante el fervor de las películas de cómics Fox, dueña de los derechos mutantes, no se dio por vencido y borró todo lo malo y regresó a lo básico. En una apuesta calculada dieron luz verde a una nueva versión de los Hombres X y otro intento individual de Wolverine.

Así nació Primera generación, con el apoyo en la producción de Singer, pero más importante, un reparto lleno de figuras con potencial de estrellas, que a lo largo de los años cumplió las expectativas, si no sólo vean la biografía de Jennifer Lawrence, Michael Fassbender y James McAvoy.

El resultado, un éxito que volvió a poner a estos personajes en el mapa, por lo que llegó la séptima entrega para este mayo, con resultados buenos en todos los sentidos.

En primer lugar Singer recobró la dirección del proyecto, lo cual dio la oportunidad de combinar a las “dos generaciones” de X-Men. Así, a los nombres de Lawrence, Fassbender y McAvoy se les sumó el de Hugh Jackman, Halle Berry, Patrick Stewart, Ian McKellen y Anna Paquin de la veja saga y al recién reclutado Peter Dinklage.

El resultado es uno de los castings más profundos en talento de los últimos años. Tal vez no sean las súper estrellas por separado, pero cada uno está en la mente del público por participaciones en otros proyectos, además de una capacidad histriónica fuera de duda.

Si a eso se le suma una historia que respeta la escancia del cómic (está basado en la saga homónima que salió en los impresos a principios de los 80) pero al mismo tiempo lo suficientemente explícita para que personas que no conocen la historieta o no vieron las demás películas la entiendan.

A diferencia de otras propuestas, aquí la historia va en buen ritmo, no decae, no abusa de la acción sino que la va dosificando de tal manera que se distribuye a lo largo de las dos horas que dura para aparecer de manera intensa en el tercer acto con una muy destacada participación de los efectos visuales sin abusar en lo digital.

Si Días del futuro pasado es la mejor de la saga, creo que sí; si es la mejor de cómics del año, también; si ocupa el lugar de privilegio en toda la historia, parece que entraría a la discusión, pero perdería en el debate, pero dando batalla.

Es tan buena que rescata los errores pasados de la franquicia, garantizando la siguiente entrega, que si quieren saber de qué trata hay una miradita en la escena post créditos. Si tienen tiempo y ganas de echarse 10 minutos de créditos quédense, si no, tampoco se pierden algo fundamental.

Antes de acabar, al momento de escribir la columna aún seguían sin entregar los Ariel, por lo que vale el pronóstico. Gana La jaula de oro a Mejor Película pero Heli le hace sombra en el número de estatuillas, esto bajo la polémica de que No se aceptan devoluciones no participó por decisión de su director, Eugenio Derbez.

alejandro.suarez@milenio.com