Miércoles de 2 x 1

Sandra Bullock, fuera de este mundo

Qué sorpresa nos llevamos quienes pensábamos que lo mejor de Sandra Bullock había pasado (y de casualidad) con su participación en Un sueño posible, que le ameritó un Óscar.

Digo esto porque ahora, la originaria de Virginia se lleva una de las mejores actuaciones del año por Gravedad, la última película del mexicano Alfonso Cuarón. Es cierto que tiene poca competencia (además de ella sólo sale George Clooney), ella es capaz de sostener por sus propios medios una historia que ameritaba un trabajo superior a la media.

Para quienes no lo sepan, Gravedad trata de la historia de los astronautas Ryan Stone (Bullock) y Matt Kowalski (Clooney), quienes en plena caminata espacial ven como los restos de un satélite ruso destruye su nave, lo cual los deja solos en el espacio exterior.

Con un respaldo técnico sobresaliente, Cuarón pone a cuadro una de las historias más interesantes sobre miedo, soledad, esfuerzo, ganas de vivir y hasta espiritualidad.

Empezando por su filmación (la cual fue asesorada hasta el último detalle por científicos y astronautas de la NASA), nos lleva a un lugar que sabemos existe, pero rara vez observamos: el espacio exterior. Cualquier persona que haya cursado la primaria sabe que allá “afuera” las condiciones son diametralmente distintas que en cualquier ecosistema de la Tierra.

Con oxígeno limitado, atada a un traje para soportar temperaturas extremas y sin nadie a miles de kilómetros a la redonda, el personaje de Bullock tiene que enfrentarse a sí misma en condiciones donde lo más natural es tener miedo.

Cierto, ha habido películas que muestran a personajes en situaciones extremas. Me viene a la mente Náufrago de Tom Hanks, donde él queda en una isla desierta tras accidentarse el avión en el cual viajaba. La diferencia es que en medio del mar, el personaje tiene la opción de adentrase al océano con la esperanza de toparse con un barco, algo que no pasa en el espacio pues los transbordadores en órbita se cuentan con los dedos.

En ese contexto, Sandra tiene que desarrollar un personaje que se enfrenta a un escenario al cual muy pocas personas se enfrenta (una misión espacial), pero llevada a lo superlativo, un accidente que en situaciones normales provocaría la muerte instantánea.

Ese es el mérito de esta actriz, lograr un personaje creíble en un escenario que si bien es de ficción no queda fuera de las posibilidades que pase cualquier día (sin desearle mal a los astronautas, claro está).

Con esta actuación, Sandra podrá quitarse definitivamente el estigma de actricita de Hollywood, esto pese a tener en su sala el premio más grande del cine estadounidense.

Con una carrera que comenzó a finales de los 80, destacó del montón en 1994 cuando protagonizó junto a Keanu Reeves Máxima seguridad, a la cual le siguió una secuela que por diversos factores no tuvo tan buena aceptación.

Después, parecía que su carrera entró en una fase de confort perpetuo. Encasillada entre los papales de acción y las comedias, Bullock participó en algunas buenas películas como Alto impacto, la cual se llevó el galardón a Mejor Película en los Premios de la Academia, aunque la verdad no precisamente por ella, aunque sí cumplió.

De ahí siguieron sus papeles “típicos”, hasta que llegó Un sueño posible, basada en la historia real de Michael Oher, un chico de barrios bajos que llegó a la NFL (incluso, formó parte del equipo de Baltimore que ganó el Super Bowl en febrero pasado).

Ni siquiera haberse alzado con el máximo premio que una actriz puede recibir de la Academia le valió para el respecto de alguna parte de la crítica. Argumentando que si la competencia era floja, o que si el Óscar se lo dieron más para quedar bien con el gran público cinéfilo, a la vista de algunos fue un galardón de chocolate.

Aunado a esto, a las pocas semanas de su triunfo se destapó el chisme de que su esposo en ese entonces, Jesse James, le puso el cuerno con una modelo de tatuajes. Con esa historia, su Óscar quedó aún más en el olvido.

Con el paso del tiempo, la histrión regresó a su trabajo y fue Cuarón quien le dio la oportunidad pese al escepticismo alrededor de ella, sobre todo porque para el papel sonaron nombres como Scarlett Johansson y Angelina Jolie.

Al final, el mexicano le dio un voto de confianza el cual fue respondido a lo grande.

Ahora, Bullock se perfila como una de las favoritas para la temporada de premios, y esta vez nadie podrá poner en duda la calidad de una mujer que sólo necesitaba una buena dirección para lucirse.