Miércoles de 2 x 1

Robocop regresa

Pasaron varios años para que se concretara el remake de Robocop, uno de los clásicos de ciencia ficción de los 80; fue de la mano del director Paul Verhoeven (también responsable de la original El vengador del futuro) que la historia de Alex Murphy ganó popularidad hasta convertirse en una cinta de culto.

No es de extrañarse que por tal éxito tuviera dos secuelas en la pantalla grande, mismas que no llenaron el hueco dejado por la original; a eso hay que sumarle otro tipo de productos como juguetes, series de televisión, caricaturas y videojuegos, de aquí habría que destacar el videojuego Robocop vs Terminator.

Curioso resulta ver cómo una película serie B de los 80, con todos sus excesos visuales, terminó en un atractivo para los niños que veían en el oficial de hojalata el mejor juguete para divertirse con sus amigos.

También es para llamar la atención dos cosas de la película original: la primera, se plantea que Detroit enfrenta una bancarrota, lo cual ya sucedió en la vida real; lo otro es que pese a la censura del doblaje mexicano, en los diálogos originales se menciona que Acapulco está en guerra civil, si tienen la oportunidad de verla con audio original lo notarán. Par de coincidencias divertidas.

Con estos antecedentes llega el modelo 2014 del súper policía, con diferencias sustanciales que hacen chocar a ambas versiones de manera peligrosa.

Desde que se anunció el remake muchos se preguntaron si era necesario hacerlo, pensamiento negativo que creció cuando por diversas razones el proyecto se retrasaba una y otra vez. Fue hasta que el brasileño José Padilha (Tropa de élite) asumió el cargo que se dio luz verde.

Otro anuncio terminó por decepcionar a quienes esperaban de buena fe la película, un nuevo retraso en la fecha de estreno, supuestamente por diferencias creativas entre la productora Columbia y el director. Se negó todo, pero el daño en imagen se quedó.

Al fin, con una semana de retraso respecto a otros mercados, se estrenó Robocop en Estados Unidos y México. ¿Cuál fue el resultado? Una cinta que en verdad es diferente a su predecesora, un guión que toma problemas muy diferentes a la original; veamos.

En la versión ochentera, el ambiente de Detroit era dominado por mucha criminalidad, con una policía concesionada a un particular, un peón en las relaciones de la empresa OCP contra el ayuntamiento, severamente comprometido por sus deudas.

OCP era la muestra de un capitalismo salvaje, devorador de todo, con un dueño bien intencionado pero rodeado de gente sin escrúpulos, incluidos capos de la mafia y delincuentes de cuello blanco. En medio de eso surge el héroe que se supone salvaría a Detroit de ella misma para dejarla en amos de los empresarios que sí saben qué hacer.

Es una época sin moral que en el trabajo de Padilha no se nota; se sobre entiende que hay problemas en las calles, pero poco se explora ahí, Detroit es una urbe con criminales, como todas las del mundo, donde se descubre corrupción en las instituciones, pero hasta ahí, cero crítica al sistema capitalista.

Tal vez sea porque era de pésimo gusto hablar de una Detroit con problemas financieros cuando en la vida real está pasando, pero la decisión del brasileño por irse en otro tipo de conflictos emocionales es lo más polémico de su versión de Alex Murphy.

Aquí el conflicto es más humano, en saber qué diferencia al hombre de la máquina, todo en el personaje principal. Interpretado por el sueco Joel Kinnaman, Robocop se enfrenta más a sus problemas internos que a los criminales, y cuando el resultado no es lo que esperaban sus creadores ahí se desata el verdadero conflicto, que en la original no se trata tanto.

Vemos así como hay un severo debate moral, desde el bufón de televisión Pat Novak (Samuel L. Jackson) hasta el creador del hombre-máquina, Dennett Norton (Gary Oldman), pasando por el hombre de negocios Raymond Sellars (Michael Keaton) y la esposa de Alex, Clara Murphy (Abbie Cornish).

Tal vez la diferencia sea el contexto social: Paul Verhoeven trabajó en un mundo dividido por la Guerra Fría donde capitalismo parecía ser la mejor opción, por lo que decidió señalar sus excesos, mientras Padilha no tiene a su alrededor una sociedad que parece venerar más a la tecnología que al lado humano.

Visiones diferentes que hacen que quienes amamos la original salgamos si no decepcionados, al menos confundidos del cine por este nuevo Robocop.

Pero eso sí, algo que sorprendió de buena manera es el soundtrack del 2014, ya que por un lado rescata el tema original, así como canciones que uno nunca hubiera esperado encontrarse.

alejandro.suarez@milenio.com