Miércoles de 2 x 1

Piratería, un problema para el cine

Hace unos años, antes de la aparición de los formatos digitales en video, las campañas contra la piratería tenían el punto de que si comprabas una película (ya fuera VHS o BETA) ilegal tendrías la consecuencia de que la calidad de la misma sería mala; y eso era cierto.

Si te tocaba una película grabada directamente de la original qué padre, pero si no era así, si te tocaba una grabada de una pirata, que a su vez era grabada de otra pirata y así sucesivamente, la calidad con la que se quedaba en la cinta magnética del casete pues era bastante deficiente.

Ahora la cuestión es diferente. Desde la aparición del VCD la ventaja de que los datos digitales vinieron a dar un extra a los piratas, quienes así se quitaron la desventaja competitiva de la calidad de sus productos frente a los lícitos.

Las pérdidas por piratería son millonarias, tan sólo en el caso de las películas la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) estimó a finales del año pasado que para el país representaron 340 millones de dólares, suficiente para muy bien a dos blockbusters estadounidenses, con todo y su campaña de publicidad.

¿Por qué saco el tema ahora? Pues basta con echarse una vuelta a los mercados de Pachuca o en ciertas colonias para observar cómo hay locales con películas piratas, no sólo con DVD o BluRay clones, sino con los estrenos que aún están en los cines.

Esos 340 millones de dólares desde luego salen de la bolsa de alguien y llegan a la de otra persona quien no invirtió tanto para el producto final. Desde luego, quienes más se quejan de la piratería en el cine son las distribuidoras y los complejos de salas.

Ellos argumentan que esos 340 millones de dólares (hay quien dice que es más dinero) deja de entrar a la industria lícita; ahí creo que es un error por el simple hecho de que un DVD pirata cuesta 10 pesos y el boleto al cine es de 50 pesos para arriba o en su caso, la versión original puede llegar a más de 250 pesos. Está claro que en el mundo hipotético sin piratería no todos gastarían esas sumas a favor de los dueños de los derechos de la obra intelectual que es.

Fíjense que uso el término de obra intelectual para referirme a las películas por la simple razón de que eso son, cintas que le llevaron cierto tiempo e inversión monetaria para realizarla y por lo que tienen derecho de cobrar. Esto echa a tierra el argumento que hay en ciertos servidores de descargas gratuitas para decir que eso es derecho de todos.

Bueno, llegan a decir que este tipo de sitios es como un gran mercado que regresa a la época donde hay trueque, así cuando llega alguien con un archivo de película lo intercambia por un libro digital: trueque en su máxima expresión; falso.

En el trueque original, intercambiabas una cosa física por otra del mismo valor, aquí te quedan con tu película y libro, no te deshaces de nada, al contrario, acumulas algo de forma gratuita sin darle un pago por derechos a la o las personas responsables de su producción.

Ahora bien, esos sitios son fuente de delincuencia: en esencia no. Estos sitios fueron creados para que gente compartiera sus archivos: los videos que graban personas el fin de semana, fotografías o podcast; ya que alguien más los use para otro fin no debería ser motivo para cerrarlo, sino bastaría con un control de los contenidos.

De hecho, si entramos a criticar estos sitos tendríamos que hacer lo mismo a ciertas empresas que por un lado tienen sus productoras de cine y por el otro, empresas que se dedican a fabricar discos vírgenes, usados por los piratas para su trabajo. ¿Loco no?

Desde luego, en ninguno de los casos el origen de la idea era fomentar la piratería, sino darles a las personas medios de almacenamiento legales para que ellos subieran sus archivos de todo tipo. ¿Por qué terminaron en la piratería? Por el mercado me parece.

Si tienes más o menos el mismo producto a un precio infinitamente menor, pues es lógico que compres el barato. A esto, ya sin el problema de la calidad en video, se le enfrentó con una campaña de moral, de que es malo comprar piratería.

Argumentos ciertos, pero de eso a que alguien les hiciera caso… En un país donde el 90 por ciento de los delitos quedan impunes en parte por la desconfianza y corrupción de las autoridades salir con un sermón no queda.

La solución, como en la mayoría de los temas, es la educación, mayor productividad para que bajen los precios (muchos dicen que no compran originales porque son muy caros) y de paso mejores productos para que valga la pena la inversión.

alejandro.suarez@milenio.com