Miércoles de 2 x 1

Mundial derrota al cine

Esta semana ocurrió algo entre raro y deprimente en sentido meramente económico dentro del cine comercial. En primer lugar, lo extraño fue en México, donde Transformers: La era de la extinción no se estrenó, pero ganó el primer lugar en ganancias.

Bueno, decir que no se estrenó es más un sarcasmo, pues en realidad estuvo en pantalla tres días (los que no hubo partido de Mundial) en versión de preestreno y eso le bastó para colocarse en la cima de la preferencia de los cinéfilos que se olvidaron del futbol.

Esto sucedió en parte por la pobre oferta de estrenos de las últimas semanas, pues el más fuerte de la época mundialista resultó ser Cómo entrenar a tu dragón, y eso no fue precisamente lo mejor pues pese a tener números buenos tampoco significó un hit espectacular. Esa misma época de vacas flacas también las aprovecho Maléfica para convertirse en una de las películas más vistas de la historia en nuestro país.

Con 76.2 millones de pesos, Transformers se ubica como el mejor preestreno de la historia (algo que tampoco debe emocionarles mucho ya que es una moda que es muy nueva). Sobre los resultados de esta nueva trilogía habrá espacio la próxima semana que, ahora sí, se estrene bien.

Y hablando de los autos, pues en Estados Unidos ya se prendió la alarma pues los resultados no han sido los esperados, y hasta el momento va para convertirse en la peor (económicamente hablando) de la serie, que para algunos debió de terminarse tras la segunda.

De hecho, el efecto Brasil 2014 ya se vio pues pese a que es la temporada más fuerte, en Estados Unidos se vivió el peor verano en los últimos 15 años, algo que ya se veía venir. La misma película ocupó el lugar de privilegió, pero aquí no era estreno, y no rebasó los 37 millones de dólares.

Otros estrenos con poca fuerza tuvieron peor suerte para quedarse por debajo de los 22 millones. Estos resultados eran obvios porque nadie quería arriesgarse a que el Mundial los afectara en sus números, pero tal vez se les pasó la mano pues después de todo no a todos les gusta el futbol. Qué cosas no.

Oficialmente películas como Capitán América y El Hombre Araña no entran en el periodo (aunque esta última podría decirse que le dio inicio informal) la verdad es que si quitamos a Maléfica, X-MEN y la misma Era de laextinción es para ver qué tan poderosa es la FIFA que hasta al Hollywood le tiene miedo a la hora del espectáculo.

Regresando al cine nacional, destaca un estreno mexicano que si bien queda lejos de los grandes éxitos de 2013, al menos parece ganarse el beneficio de una tarde en las salas. Estoy hablando de Paraíso, cinta que apuesta por la vida común para presentarnos una historia donde la apariencia, el miedo al cambio y la vida en pareja afectan todo.

Protagonizada por Andrés Almeida y Daniela Rincón, la cinta dirigida por Mariana Chenillo comienza con la mudanza del matrimonio entre Alfredo y Carmen, quienes viajan de Satélite al DF (¿Eso cuenta como cambio de ciudad?) porque él consigue un nuevo trabajo.

Ambos padecen de sobrepeso (trabajo destacado de maquillaje porque Almeida en la vida real no está tan gordo) lo cual le afecta a Carmen, quien convence a su esposo de ponerse a dieta. Los problemas comienzan cuando él baja de peso mientras ella no, lo cual, aunado a que la mujer no se siente a gusto con su nueva vida, ponen en predicamentos el matrimonio.

Lo interesante de aquí es que, por un lado se dejan los estereotipos de que los protagonistas deben de ser bellos y esbeltos, por otro, la gente que no entra en esos esquemas de belleza también tiene vida sexual, filis y fobias normales.

Este retrato de una sociedad con gente normal lo genera Chenillo con buen tino, pues si bien no deja de lado la comedia, tampoco se burla de un sector como quienes padecen de obesidad o sobrepeso, más bien los trata de retrata, si lo hace bien o no es cuestión de cada quien, pero para mí lo hace de manera más que aceptable.

Otra película, que esa sí entra de manera directa a la comedia, es Buenos vecinos. Protagonizada por Seth Rogen, Zac Efron y Rose Byrne. Para quienes no lo sepan, esta película trata de un matrimonio (Rogen y Byrne) que acaba de tener un bebé y ve como su vida familiar es amenazada por la llegada de una fraternidad a la casa de al lado, y cuyo líder (Efron) parece no madurar.

Es pura diversión con chistes juveniles, un poco groseros y hasta bobos, pero si los chicos quieren ver cómo hacer bromas y los adultos recordar sus años mozos, adelante, unas dos horas bien invertidas.

alejandro.suarez@milenio.com