Miércoles de 2 x 1

"Lucy", nueva heroína de acción

Si hay algo que no se le puede achacar al francés Luc Besson es miedo de presentar a personajes principales que rompan con esquemas en una industria con ciertas reglas para éxitos en el género de acción. Ahora el oriundo de Paris regresa con una nueva versión de femme fatale, esta vez encarnada por la siempre taquillera Scarlett Johansson en Lucy.

El creador de Nikita, El quinto elemento y El perfecto asesino esta vez mezcla dos géneros que bien llevados venden mucho: la acción y la ciencia ficción. La premisa de esta nueva aventura es llamativa porque todos la hemos escuchado, pero nunca de una fuente seria: el ser humano sólo puede usar el 10 por ciento de su capacidad cerebral, pero ¿qué pasaría si alguien alcanzara el 100 %?

Pues bien, en este hipotético caso se coloca Lucy, una chica estadounidense que vive en Hong Kong de la manera más normal posible, eso hasta que su novio la involucra con la mafia chica que la obliga a traficar una nueva droga en su estómago.

Todo se sale de control cuando parte de la droga se mezcla con su sangre lo cual provoca que su cerebro desarrolle habilidades sobrehumanas que incluye telequinesis, aprendizaje súper rápido y tolerancia al dolor por encima de lo normal.

Es así que descubre el trabajo del profesor Norman (interpretado por el siempre competente Morgan Freeman) con el objetivo de saber qué le pasa y sobre todo, cómo aprovecharlo para vengarse de quienes la colocaron en una situación así.

Johansson viene en una de las mejores rachas de la industria, la cual comenzó hace un par de años con su papel de Viuda Negra en Los Vengadores, lo cual la convirtió en la actriz mejor pagada de 2012 y que repetiría este año en la segunda parte de Capitán América; le siguieron trabajos destacados en Ella dándole voz a Samantha, papel que incluso fue impulsada para una nominación al Oscar que nunca llegó.

Ahora demuestra que es una de las figuras femeninas más capaces para el género de acción, dándole ahora un toque que está más allá del símbolo sexual que en pasadas películas le daban a sus personajes, y mucho tuvo que ver Besson en eso.

Aunque dista mucho de ser un director perfecto, el francés sabe lo que quiere a la hora de la acción, pues además de su lista con mujeres habrá que destacar lo que ha hecho con las carreras de Jason Statham en la trilogía de El Transportador o de Liam Neeson con Búsqueda implacable, también próximamente trilogía.

En el caso de Lucy se podría criticar el uso excesivo de ciencia ficción, pero después de todo si la premisa está tan, digamos fuera de la realidad, pues no podríamos esperar otra cosa. Secuencias de acción buenas, un par de imágenes de metáfora de cómo los seres humanos y animales no somos tan diferentes y un final un tanto perturbador son la fórmula con la que Besson quiere dejar a su nueva mujer fatal en la memoria.

No es la mejor película de Johansson, pero sí es entretenida si estás dispuesto a aceptar la premisa, además habrá que disfrutarla pues aunque vendrá el próximo verano con la siguiente entrega de Los Vengadores seguramente se tomará unas vacaciones pues el fin de semana pasado se convirtió en mamá.

Pero si de películas palomeras se trata, pues estos días son los mejores. Una vez que el verano fílmico concluyó y los estudios se guardarán sus mejores cartas para el invierno con miras a la temporada de premios es fácil encontrarse con propuestas que en otras fechas se van sin pena ni gloria en taquilla, pero eso sí, de la crítica no se salvan.

Una de ellas es En el tornado. Para aquellos que rebasen los 30 años seguramente recordaran la película de los 90 Tornado, donde un grupo de “cazadores de tornados” siguen este tipo de fenómenos climatológicos para obtener información que salve vidas en un futuro.

Pues bien, la premisa de En el tornado es similar, un documentalista va detrás de tornados para ganar dinero con una película que de paso dé datos de los tornados, todo mezclado con la trama de una familia que está en medio de unos tornados increíblemente grandes.

Nada nuevo bajo el sol, película que se agradece no sea más larga de lo que su trama amerita (una hora y media aproximadamente), una serie de sucesos predecibles con final bonito. No es que se critique este tipo de trabajos, pero si la quieren disfrutar no esperen más allá de la película palomera a la que te metes porque es la función más cercana o de plano ya viste el resto.

Por cierto, una lástima el retraso de la segunda parte de Sin City. Se habla de que fue por el fracaso en Estados Unidos.

alejandro.suarez@milenio.com